jueves, 27 de junio de 2019

La conducta agresiva en los niños

Posted by Emmanuel Urias on junio 27, 2019 with No comments
Las conducta agresiva en los niños, sin duda es un padecimiento que maestros y padres nos enfrentamos alguna vez, ¿pero como podemos identificar si un niño es violento?. ¿Qué podemos hacer para corregir esta conducta?. Tenemos que comprender primeramente cuando se considera violento a un niño, y se darán algunas recomendaciones para inhibir esta conducta

En la infancia, son normales los ataques de agresividad. Las conductas agresivas son conductas intencionadas que pueden causar daño, ya sea físico o psíquico.

Conductas como pegar a otros, ofenderlos, burlarse de ellos, tener rabietas o usar palabras inadecuadas para llamar a los demás forman parte de la agresividad infantil. Cuando algunos niños persisten en su conducta agresiva y son incapaces de controlar su fuerte genio, pueden sentirse frustrados causando sufrimiento y el rechazo de los demás.



Un niño que se enfada de vez en cuando no es violento.

“Estos comportamientos se dan en un contexto en el que el niño presenta una dificultad evidente en la gestión de sus emociones o se trata de conductas aprendidas por imitación de los adultos o de dinámicas familiares en las que los conflictos o los desencuentros se abordan de manera violenta”, comenta Carla Valverde, psicóloga clínica del Centro de Salud Mental de Alcobendas.

Conviene tener en cuenta que no existen niños violentos sino conductas agresivas. “De esta forma, evitamos colocar al pequeño la etiqueta de violento o agresivo, que tiene importantes consecuencias para el concepto de sí mismo y su autoestima. Hay niños más sensibles que otros, a los que les cuesta más regular sus emociones y tardarán más tiempo en conseguirlo. La intensidad con que cada niño siente las emociones es diferente. Los hay que toleran mejor que otros las frustraciones. Es clave ayudar al niño a entender que existen otras formas de expresar sus enfados y para ello es fundamental el ejemplo de los adultos”, explica la psicóloga Carla Valverde.

Señales de conductas violentas del niño para resolver situaciones


  • El niño protesta de todo.
  • Esta la mayor parte del día enfadado
  • Tiene conductas agresivas y desafiantes: gritos, golpes, insultos, portazos, patadas.
  • Las conductas agresivas persisten con mas de siete años. El desarrollo del niño incluye etapas, como alrededor de los dos años que tiene rabietas porque está en proceso de aprender a ajustar y gestionar sus emociones. A partir de los siete años, el niño aprende a moldear la conducta violenta, aunque se enfade de manera puntual y lo exprese sin agredir

Según los expertos, la frustración facilita la agresión y es un excelente caldo de cultivo para que se desarrollen conductas agresivas en los niños. El comportamiento agresivo del niño es normal, pero el problema es saber controlarlo. Muchas veces, el niño provoca a un adulto para que él pueda intervenir en su lugar y controlar sus impulsos agresivos, ya que no puede con todo.

¿Que hacer?


Es importante aclarar que un niño que hace berrinches no golpeará a otros infantes ni presentará trastorno disocial si se le maneja a tiempo y se establece buena relación con él, en la que se establezcan límites y reglas. "Sería muy distinto si en vez de golpear para 'calmar' un berrinche, el papá o la mamá se detiene a preguntarle al menor por qué actúa así, que le dé la oportunidad de platicar qué le pasa y qué opina de lo que acaba de suceder. No son muchos los adultos que actúan bajo la idea de platicar después de un problema, pero es necesario para enseñar que la violencia no se combate con violencia", sostiene Reyna Ana Quero. 

Según Reyna Ana Quero existen algunas cosas que pueden hacer los padres y maestros para aminorar esta conducta, entre las recomendaciones encontramos las siguientes:


  • Estimular el diálogo, no la imposición ni los monólogos
  • Jugar con los hijos, ya que esto elimina fricciones y crea lazos cordiales de simpatía.
  • Reforzar las relaciones a través de actos espontáneos como un beso, un abrazo o frases como "que bueno eres", "eres un buen hijo", "confío en tí". Se vale premiar los logros del pequeño con dulces, dinero o juguetes, pero no se debe atender más lo material que lo emocional.
  • Evitar los castigos y los golpes y dar preferencia al respeto.
  • Decir "si" cuando no hay razón para decir "no", y a veces decir "no" para que el infante aprenda a negociar sin llorar ni hacer berrinche.
  • Promover la reflexión del niño sobre su conducta, recurriendo a la mayéutica, método empleado por Sócrates para fomentar el auto conocimiento. Este método es ideal cuando hay desacuerdos, y se basa en cuatro preguntas que el infante debe responder: ¿Qué paso, qué ocurrió?, ¿que piensas sobre lo que hiciste, estuvo bien o mal?, ¿qué propones, ahora que solución tenemos?, y, por último, un reto ¿qué hacemos su vuelves a actuar así?.

Además de estas recomendaciones, los padres deben mantener estrecha comunicación con profesores o educadores, sobre todo, para detectar problemas de comportamiento que pudieran pasar desapercibidos cuando mamá y papá trabajan.

Se recomienda además visitar a un especialista, debido a que los problemas de agresión pueden tener otro origen y requerirá una atención especial.

Hasta aquí el post, espero que les haya sido de utilidad, cualquier duda que tengan pueden preguntar. Espero den clic a algún anuncio que sea de su interes.

Saludos 



Referencias

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