lunes, 11 de septiembre de 2017

Filosofía y cultura Helenístico-Romana: El Epicuerísmo

Posted by Emmanuel Urias on septiembre 11, 2017 with No comments

El epicuerísmo

Introducción

Epicuro acepta la física de Demócrito, asumiendo que, el átomo es el origen de las cosas, aseguraba que la felicidad consistía en el placer, pero el placer no como pasiones desordenadas, sino que, el placer era aquél no provocaba dolor, llama a vivir según las necesidades básicas, desprendiéndose de cualquier placer o necesidad que no sea esencial, pero basta ya de introducción y vayamos al tema.


  • El estoicismo
  • El epicuérismo
  • El escepticismo
  • El eclecticismo 
  • El neoplatonísmo

Epicuro de Samos
Epicuro de Samos (341-270 a.C)

El epicuerísmo

Fundador de la escuela y autor de la doctrina epicúrea fue Epicuro de Samos (341-271 a.C), que enseñó primero en Mitilene y Lámpsaco, y luego en Atenas, donde habitó desde 307 hasta su muerte. Epicuro fue autor de unos 300 escritos, de los que nos han llegado solo algunos fragmentos. Exigía de sus secuaces la más estricta observancia de sus enseñanzas y a esa observancia se mantuvo fiel la escuela por todo el tiempo que duró, que fue larguísimo (hasta el siglo IV d.C.). Los discípulos veneraban a Epicuro casi como una divinidad y se esforzaban por ajustar a su ejemplo la propia conducta. En Roma, Tito Lucrecio Caro (96-55 a.C) nos ha dado una exposición bastante fiel del epicuerísmo.

Para Epicuro, la filosofía es la senda que lleva a la felicidad, que consiste en liberarse de las pasiones. Se divide en tres partes: la canónica o lógica, la física y la ética.

La lógica era denominada canónica en cuanto tenía como función esencial proporcionar un criterio de verdad o canon, es decir, una regla o medida para orientar al hombre hacia la felicidad. Como la estoica la lógica epicúrea es sensualista y se funda en la lógica atomística, o lo que es más, puede decirse que es parte de ésta física. El criterio o canon de verdad es la sensación. En efecto, la sensación es siempre verdadera porque es producida directamente por el objeto. Es generada por el flujo de átomos ligerísimos que se desprenden de la superficie de las cosas y van a herir al alma. Las sensaciones repetidas y conservadas en la memoria forman las representaciones generales o conceptos que Epicuro, al igual que los estoicos, llamó anticipaciones. La anticipación es el segundo criterio de verdad y sirve para prever las experiencias futuras. Por ejemplo, el concepto de hombre como animal racional sirve para prever que también los hombres que se percibirán en el futuro serán animales racionales. El error no esta en las sensaciones y en las anticipaciones sino en las opiniones que el hombre formula a propósito de ellas. La opinión solo es verdadera si la confirma, o por lo menos no la contradice, el testimonio de los sentidos. La razón extiende el conocimiento, incluso a las cosas que no se perciban con los sentidos; sin embargo, debe proceder en la más estricta armonía con éstos.
Máxima de Epicuro
No padecer dolor en el cuerpo y no turbar el alma

La física de Epicuro se propone liberar al hombre del temor de hallarse a merced de fuerzas desconocidas, misteriosas y arcanas, y pretende por tanto dar una explicación puramente mecánica del mundo. A tal fin, Epicuro adopta con escasas e insignificantes modificaciones la física de Demócrito, merced a lo cual excluye del origen y marcha del mundo todo designio providencial, cuestión sobre la que los epicúreos polemizan ásperamente con los estoicos. Epicuro sustituye la necesidad racional de los estoicos por la necesidad mecánica debida al origen y movimiento de los átomos. Los mundos son infinitos y están sujetos a nacimiento y muerte. Nacen por la caída de los átomos en el vacío y, a este propósito, Epicuro, al observar que los cuerpos caen en línea recta y con igual velocidad, de tal forma que no podrían chocar unos con otros, admite una desviación causal de los átomos de modo que, al apartarse de su trayectoria rectilínea  provocan choques y vórtices que dan origen a los mundos. La desviación de los átomos es el único acontecimiento natural que no está sometido a necesidad. Lucrecio, que la denomina clinamen, dice que "rompe las leyes del hado". Es probable que existan los dioses, puesto que poseemos sus imágenes; pero viven en su beatitud y no se ocupan de nada, tanto menos de los hombres, y se están en los intermundos, es decir, en los espacios que separan un mundo de otro. El alma humana, como todas las cosas, está compuesta por átomos, si bien más sutiles que los otros y semejantes a los de las sensaciones, se disuelve al sobrevenir la muerte más allá de la cual no existe, por lo tanto, ni placer ni dolor. Esto, según Epicuro, elimina el temor a la muerte.

La Ética de Epicuro (inspirada en general en los cirenaicos) hace del placer el principio y fin de la vida feliz. Pero el placer de Epicuro es el placer estable que consiste en la simple privación del dolor, no el placer en movimiento que consiste en la alegría y júbilo. Por tanto, el máximo placer es la aponía, o total ausencia de dolor, y la ataraxia, o ausencia de toda turbación. Un tal placer solo puede alcancarse limitando las necesidades. Epicuro distingue entre necesidades naturales y necesidades inútiles, y dentro de las naturales las necesarias y las que no lo son, las necesidades naturales son imprescindibles cuando se requieran para alcanzar la felicidad o la salud corporal o para la vida misma. Solo estas se deben satisfacer, las otras deben eliminarse. En saber elegir y limitar las necesidades consiste la sabiduría que es por tanto, la cosa más necesaria para la vida y más preciosa que la misma filosofía. Aunque Epicuro no reconoce más placeres que los sensibles y reduce el placer mismo a la espera del placer sensible, no se puede considerar su ética como un hedonismo vulgar. En primer término, la actitud del hombre ante el placer debe ser, limitativa y negativa. En segundo lugar, Epicuro admite que la vida feliz incluye la amistad; más aún exalta éste vínculo por sobre todas las cosas. A la amistad permanece extraño quien busca en ella solo el provecho o quien de ella elimina totalmente el provecho: el primero considera a la amistad como un intercambio de ventajas; el segundo destruye cualquier esperanza de ayuda que juega una parte tan importante en ese sentimiento. Cuanto a la vida política Epicuro, a diferencia de los estoicos, la desaconseja: "Vive apartado" es una de sus máximas fundamentales.

Epicuro elaboro lo que se conoce como tetrapharmacon, lo que etimológicamente significaría cuatro remedios, y con ésto pretende terminar con el miedo a: la muerte, al dolor, al destino y a los dioses. Esta cura era fundamental para alcanzar la atraxia y la felicidad.

En sustancia, la filosofía de Epicuro acepta la concepción mecánica del mundo elaborada por Demócrito no por las supuestas ventajas científicas de ésta, sino porque, a su juicio, corta de raíz opiniones, creencias y perjuicios que puedan ser fuente de turbación y preocupaciones para el hombre. Explicar científicamente los fenómenos no le interesa sino en vista de este fin. A ello se debe que la escuela epicúrea, no obstante haberse fundado sobre una doctrina destinada a prestar a la ciencia señalados servicios, no haya contribuido en modo alguno al desarrollo de la ciencia misma.

Hasta aquí el post, espero haya sido de su agrado y utilidad, espero compartan, comenten, den +1 o clic a algún anuncio que les interese

Biblográfia

http://etimologiaspalomar.blogspot.mx/2011/05/tetrafarmakon.html

"N. Abgano, A. Visalberghi. (Ed.). (1964). Historia de la Pedagogía, Turín, Italia Editorial Fondo de cultura económica Pag, 109-111"


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