viernes, 29 de septiembre de 2017

El conductismo

Buenas tardes queridos lectores, el día de hoy continuaremos viendo los paradigmas educativos, continuando con el diagrama del post anterior, veremos el conductismo.

Introducción

Se conoce como conductismo a la corriente que dentro de la psicología fue desarrollada primeramente por el psicólogo John B. Watson hacia finales del siglo XIX y que consiste en el empleo de procedimientos estrictamente experimentales para estudiar el comportamiento humano observable, es decir, lisa y llanamente la conducta que despliega una persona y lo hará entendiendo al entorno de esta como un conjunto de estímulos-respuesta.

El origen de esta corriente a la cual no se la considera como una escuela, sino más bien un tipo de orientación clínica, lo podemos encontrar en el llamado asociacionismo que proponían los filósofos ingleses, en el funcionalismo y en la teoría de la Evolución de Darwin, ya que las mencionadas sostenían una concepción del individuo como un organismo que se adapta al medio ambiente que le toca.

El conductismo

El conductismo

El conductismo es una corriente de la Psicología que se centra en el estudio de las leyes comunes que determinan el comportamiento humano y animal. En su origen, el conductismo tradicional deja de lado lo intrapsíquico para focalizarse en la conducta observable, es decir, prioriza lo objetivo por encima de lo subjetivo. Esto opone el conductismo a planteamientos previos como los psicodinámicos y los fenomenológicos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Paradigmas educativos: Cuadro comparativo de los paradigmas educativos

Introducción

Buenas tardes queridos lectores, el día de hoy dejaremos un poco de lado la filosofía y entraremos con un tema pedagógico importante e interesante, que son los paradigmas de la educación, se dice que la educación es miltiparadigmática, pero ¿Porqué?, ¿Qué es un paradigma? ¿Qué es un paradigma en la educación? ¿Cuál es mejor o cuales son las diferencias entre ellos?, ¿Qué aportaron?, ¿Quienes fueron sus autores? Pues todas estas preguntas las vamos a resolver en futuros post, en este nos enfocaremos a ver cuáles son los paradigmas y la diferencia entre ellos. Primero comencemos por ver que es un paradigma

Según la definición de: https://definicion.de/paradigma/  un paradigma proviene como casi todas las palabras del griego paradeigma que se toma en la vida cotidiana como ejemplo o hacer referencia a algo que se toma como modelo. Entonces, un paradigma en educación no es más que un modelo. Tenemos lo siguientes paradigmas:

Iremos desmenuzando cada uno en su momento, les dejaré este cuadro comparativo entre los diferentes paradigmas.

Cuadro comparativo de los paradigmas educativos


Hasta aquí el post, espero sea de su agrado y de su utilidad, compartan, comenten, o den +1 en algún anuncio que les interese. Saludos

Referencias

lunes, 18 de septiembre de 2017

Filosofía y cultura Helenístico-Romana: El Eclecticismo

Introducción

El eclecticismo nace para conciliar las doctrinas anteriormente vistas que son: estoicismo, epicuerísmo y escepticismo, dentro de los grandes exponentes encontramos a Cicerón, al que todos hemos escuchado aunque sea el nombre y Galeno (sí, por él a los médicos les llaman Galenos) y Ptolomeo también lo hemos escuchado alguna vez por la teoría geocéntrica. Pero veamos la información.



  • El estoicismo
  • El epicuérismo
  • El escepticismo
  • El eclecticismo 
  • El neoplatonísmo.
  • El eclecticismo

    Cicerón

    Las tres grandes escuelas postaristotélicas coinciden esencialmente en su definición de ideal de la vida humana. Estoicismo, epicuerísmo y escepticismo concuerdan en hacer  consistir la felicidad y el fin del hombre en el sosiego del ánimo y la eliminación de las pasiones; las tres aspiran por igual a volver al hombre indiferente ante las cosas y las vicisitudes de la vida. Frente a semejante identidad de conclusiones la discrepancia teorética de las tres escuelas perdía importancia, en una época en que el  valor de una filosofía consistía no tanto en sus premisas teóricas sino en la actitud práctica por ella sugerida. De ahí que se intenta armonizar las tres escuelas y encontrar un terreno donde se pudieran conciliar sus puntos de vista.

    Ese intento, el eclecticismo (de ek-lego = elijo), fue favorecido por la situación política de la época. Conquistada Macedonia por los romanos en 168 a.C, Grecia se había convertido en una provincia romana. Roma empezó a cultivar la filosofía griega, pero a su vez la filosofía griega empezó a adaptarse a la mentalidad romana, en general poco amiga de cultivar diferencias teoréticas de las que no se derivasen diferencias de actitud práctica. El intento de escoger entre las doctrinas de las diferentes escuelas los elementos que mejor se prestaran a ser conciliados entre sí encontró fácil incentivo en la mentalidad greco-romana. Como criterio de esa selección se adopto el consensus gentium, o sea, el común acuerdo de todos los hombres.

    La tendencia ecléctica hizo su primera aparición en la escuela estoica, dominó largo tiempo la Academia y fue acogida incluso por la escuela peripatética. Se mantuvieron extraños a ella solo los epicúreos, fieles a las doctrinas de su maestro.

    La dirección ecléctica de la escuela estoica se inició en Boeto de Sidón y tuvo su máximo exponente en la persona de Panecio de Rodas (185-109).

    La Acedemia platónica abandonó el escepticismo por el eclecticismo con Filón de Larisa que residió en Roma en la época de la guerra mitridática (88 a.C) y donde asistió a sus disertaciones Cicerón. El sucesor de Filón, Antíoco Ascalonita estuvo también en Roma y fue el maestro de Cicerón.

    Al eclecticismo de Antíoco se enlaza pues, el nombre de Cicerón (106-43 a.C) quien, filosóficamente hablando, debe su importancia no a su originalidad, que es muy poca, sino a su capacidad para exponer en forma clara y brillante las doctrinas de los pensadores griegos de su tiempo. Con Antíoco, Cicerón admite como criterio de verdad el consenso común de los filósofos y lo explica por la presencia, en todos los hombres, de nociones innatas, análogas a las anticipaciones del estoicismo. Rechaza la concepción mecánica de los epicúreos porque estima imposible que le mundo haya sido creado por la acción de fuerzas ciegas y admite la doctrina estoica de la providencia. Afirma la existencia de Dios recurriendo a argumentos aristotélicos, y la libertad e inmortalidad del alma recurriendo a argumentos platónicos.

    En la escuela peripatética el eclecticismo no echó raíces profundas. Andrónico de Rodas, que a partir del 70 a.C. fue por diez años el jefe de la escuela peripatética de Atenas, es famoso especialmente por haber cuidado la edición de los escritos escolásticos de Aristóteles y por haber iniciado aquellos comentarios a las obras del maestro a que se dedicaron consecuentemente los peripatéticos.

    Entre los peripatéticos eclécticos son de mencionar el astrónomo Tolomeo y el medico Galeno, ambos del siglo II d.C. El primero es el famoso autor del Almagesto, máximo sistema de la astronomía egocéntrica cuyo nombre es una posterior corrupción árabe de una expresión que significa precisamente "la máxima". El segundo es el no menos famoso médico que desarrollo la teoría hipocráctica según la cual la salud consiste en una justa proporcionalidad de los cuatro líquidos fundamentales contenidos en el cuerpo humano (sangre, linfa, bilis amarilla y bilis negra, la última de las cuales se identifica con la secreción pancreática).

    Hasta aquí el post, espero compartan, comenten, den +1 o clic a algún anuncio que les interese. Saludos

    Bibliográfia

    "N. Abgano, A. Visalberghi. (Ed.). (1964). Historia de la Pedagogía, Turín, Italia Editorial Fondo de cultura económica Pag, 112-113"


      viernes, 15 de septiembre de 2017

      Filosofía y cultura Helenístico-Romana: El Escepticismo

      Introducción

      Anteriormente en otro post de este mismo blog y dejo el enlace aquí, habíamos hablado ya del escepticismo, pero hablábamos acerca de la teoría del conocimiento, ahora estamos hablando de la filosofía helenístico-romana, el escepticismo nos habla que el conocimiento no existe, no se puede afirmar que algo es cierto o falso, pues toda lo bueno, malo, bello o feo, todo es depende de la conveniencia y toda tésis se puede refutar, es decir, toda tésis puede tener su antítesis igual de válida, pues, como el conocimiento no es posible, será lo mismo, increíblemente esta corriente duró algunos siglos, pero no trascendió ni aportó mucho a la filosofía.



    • El estoicismo
    • El epicuérismo
    • El escepticismo
    • El eclecticismo 
    • El neoplatonísmo.

    • Pirrón de Elis 360-270

      El escepticismo

      El escepticismo no es una escuela, sino más bien la tendencia seguida en la edad helenístico-romana por tres escuelas diversas: 
      1. La escuela de Pirrón de Elis, en la época de Alejandro Magno
      2. La media y nueva academia
      3. Los escépticos posteriores, empezando por Enesidemo, que abogan por una vuelta al pirronismo.

      lunes, 11 de septiembre de 2017

      Filosofía y cultura Helenístico-Romana: El Epicuerísmo

      El epicuerísmo

      Introducción

      Epicuro acepta la física de Demócrito, asumiendo que, el átomo es el origen de las cosas, aseguraba que la felicidad consistía en el placer, pero el placer no como pasiones desordenadas, sino que, el placer era aquél no provocaba dolor, llama a vivir según las necesidades básicas, desprendiéndose de cualquier placer o necesidad que no sea esencial, pero basta ya de introducción y vayamos al tema.


      • El estoicismo
      • El epicuérismo
      • El escepticismo
      • El eclecticismo 
      • El neoplatonísmo

      Epicuro de Samos
      Epicuro de Samos (341-270 a.C)

      El epicuerísmo

      Fundador de la escuela y autor de la doctrina epicúrea fue Epicuro de Samos (341-271 a.C), que enseñó primero en Mitilene y Lámpsaco, y luego en Atenas, donde habitó desde 307 hasta su muerte. Epicuro fue autor de unos 300 escritos, de los que nos han llegado solo algunos fragmentos. Exigía de sus secuaces la más estricta observancia de sus enseñanzas y a esa observancia se mantuvo fiel la escuela por todo el tiempo que duró, que fue larguísimo (hasta el siglo IV d.C.). Los discípulos veneraban a Epicuro casi como una divinidad y se esforzaban por ajustar a su ejemplo la propia conducta. En Roma, Tito Lucrecio Caro (96-55 a.C) nos ha dado una exposición bastante fiel del epicuerísmo.

      Para Epicuro, la filosofía es la senda que lleva a la felicidad, que consiste en liberarse de las pasiones. Se divide en tres partes: la canónica o lógica, la física y la ética.

      La lógica era denominada canónica en cuanto tenía como función esencial proporcionar un criterio de verdad o canon, es decir, una regla o medida para orientar al hombre hacia la felicidad. Como la estoica la lógica epicúrea es sensualista y se funda en la lógica atomística, o lo que es más, puede decirse que es parte de ésta física. El criterio o canon de verdad es la sensación. En efecto, la sensación es siempre verdadera porque es producida directamente por el objeto. Es generada por el flujo de átomos ligerísimos que se desprenden de la superficie de las cosas y van a herir al alma. Las sensaciones repetidas y conservadas en la memoria forman las representaciones generales o conceptos que Epicuro, al igual que los estoicos, llamó anticipaciones. La anticipación es el segundo criterio de verdad y sirve para prever las experiencias futuras. Por ejemplo, el concepto de hombre como animal racional sirve para prever que también los hombres que se percibirán en el futuro serán animales racionales. El error no esta en las sensaciones y en las anticipaciones sino en las opiniones que el hombre formula a propósito de ellas. La opinión solo es verdadera si la confirma, o por lo menos no la contradice, el testimonio de los sentidos. La razón extiende el conocimiento, incluso a las cosas que no se perciban con los sentidos; sin embargo, debe proceder en la más estricta armonía con éstos.
      Máxima de Epicuro
      No padecer dolor en el cuerpo y no turbar el alma

      La física de Epicuro se propone liberar al hombre del temor de hallarse a merced de fuerzas desconocidas, misteriosas y arcanas, y pretende por tanto dar una explicación puramente mecánica del mundo. A tal fin, Epicuro adopta con escasas e insignificantes modificaciones la física de Demócrito, merced a lo cual excluye del origen y marcha del mundo todo designio providencial, cuestión sobre la que los epicúreos polemizan ásperamente con los estoicos. Epicuro sustituye la necesidad racional de los estoicos por la necesidad mecánica debida al origen y movimiento de los átomos. Los mundos son infinitos y están sujetos a nacimiento y muerte. Nacen por la caída de los átomos en el vacío y, a este propósito, Epicuro, al observar que los cuerpos caen en línea recta y con igual velocidad, de tal forma que no podrían chocar unos con otros, admite una desviación causal de los átomos de modo que, al apartarse de su trayectoria rectilínea  provocan choques y vórtices que dan origen a los mundos. La desviación de los átomos es el único acontecimiento natural que no está sometido a necesidad. Lucrecio, que la denomina clinamen, dice que "rompe las leyes del hado". Es probable que existan los dioses, puesto que poseemos sus imágenes; pero viven en su beatitud y no se ocupan de nada, tanto menos de los hombres, y se están en los intermundos, es decir, en los espacios que separan un mundo de otro. El alma humana, como todas las cosas, está compuesta por átomos, si bien más sutiles que los otros y semejantes a los de las sensaciones, se disuelve al sobrevenir la muerte más allá de la cual no existe, por lo tanto, ni placer ni dolor. Esto, según Epicuro, elimina el temor a la muerte.

      La Ética de Epicuro (inspirada en general en los cirenaicos) hace del placer el principio y fin de la vida feliz. Pero el placer de Epicuro es el placer estable que consiste en la simple privación del dolor, no el placer en movimiento que consiste en la alegría y júbilo. Por tanto, el máximo placer es la aponía, o total ausencia de dolor, y la ataraxia, o ausencia de toda turbación. Un tal placer solo puede alcancarse limitando las necesidades. Epicuro distingue entre necesidades naturales y necesidades inútiles, y dentro de las naturales las necesarias y las que no lo son, las necesidades naturales son imprescindibles cuando se requieran para alcanzar la felicidad o la salud corporal o para la vida misma. Solo estas se deben satisfacer, las otras deben eliminarse. En saber elegir y limitar las necesidades consiste la sabiduría que es por tanto, la cosa más necesaria para la vida y más preciosa que la misma filosofía. Aunque Epicuro no reconoce más placeres que los sensibles y reduce el placer mismo a la espera del placer sensible, no se puede considerar su ética como un hedonismo vulgar. En primer término, la actitud del hombre ante el placer debe ser, limitativa y negativa. En segundo lugar, Epicuro admite que la vida feliz incluye la amistad; más aún exalta éste vínculo por sobre todas las cosas. A la amistad permanece extraño quien busca en ella solo el provecho o quien de ella elimina totalmente el provecho: el primero considera a la amistad como un intercambio de ventajas; el segundo destruye cualquier esperanza de ayuda que juega una parte tan importante en ese sentimiento. Cuanto a la vida política Epicuro, a diferencia de los estoicos, la desaconseja: "Vive apartado" es una de sus máximas fundamentales.

      Epicuro elaboro lo que se conoce como tetrapharmacon, lo que etimológicamente significaría cuatro remedios, y con ésto pretende terminar con el miedo a: la muerte, al dolor, al destino y a los dioses. Esta cura era fundamental para alcanzar la atraxia y la felicidad.

      En sustancia, la filosofía de Epicuro acepta la concepción mecánica del mundo elaborada por Demócrito no por las supuestas ventajas científicas de ésta, sino porque, a su juicio, corta de raíz opiniones, creencias y perjuicios que puedan ser fuente de turbación y preocupaciones para el hombre. Explicar científicamente los fenómenos no le interesa sino en vista de este fin. A ello se debe que la escuela epicúrea, no obstante haberse fundado sobre una doctrina destinada a prestar a la ciencia señalados servicios, no haya contribuido en modo alguno al desarrollo de la ciencia misma.

      Hasta aquí el post, espero haya sido de su agrado y utilidad, espero compartan, comenten, den +1 o clic a algún anuncio que les interese

      Biblográfia

      http://etimologiaspalomar.blogspot.mx/2011/05/tetrafarmakon.html

      "N. Abgano, A. Visalberghi. (Ed.). (1964). Historia de la Pedagogía, Turín, Italia Editorial Fondo de cultura económica Pag, 109-111"


      miércoles, 6 de septiembre de 2017

      Filosofía y cultura Helenístico-Romana: El estoicismo

      El estoicismo


      Introducción

      El fin que perseguían gran parte de las filosofías helenísticas era en lo sustancial idéntico: garantizar al hombre la tranquilidad del espíritu. Pero las vías que señalaban para ello eran diversas.

      El día de hoy hablaremos del estoicismo, ¿cuántas veces hemos escuchado la palabra "estoico" pero no sabemos su verdadero significado?, pues bien, dentro de las diversas corrientes que existían en el periodo helenístico para darle paz al espíritu existía esta corriente, que veremos a continuación.

      • El estoicismo
      • El epicuérismo
      • El escepticismo
      • El eclecticismo 
      • El neoplatonísmo

      El estoicismo

      El fundador de esta escuela fue Zenón de Citium, Chipre (336-264 a.C) cuya obra fue continuada por Cleates de Asos (304-223) y por Crisipo de Soli, Cicilia (281-208 a.C) (este filósofo murió de risa). De los escritos de estos y otros maestros solo quedan fragmentos. Los estoicos dividían la filosofía en tres disciplinas fundamentales para alcanzar la felicidad, a saber, la racional, la natural y la moral. Por lo tanto, estas tres disciplinas eran la lógica, la física y la ética.

      El término lógica que los estoicos fueron los primeros en emplear, designa la ciencia que tiene por objeto los logi o discursos. Pero como los discursos pueden ser discursos internos, que son los pensamientos, o discursos externos que son las palabras, la lógica será dialéctica o retórica. El objetivo fundamental de la lógica es encontrar un criterio de la verdad, pues solo mediante ese criterio puede sustraerse el hombre al error y dirigir la acción con el pensamiento. Los estoicos reconocieron este criterio en la representación cataléptica o comprensiva, es decir, consideraron que era verdadero todo conocimiento a tal punto evidente que no se pudiera negar y asumirse como el acto mediante el cual el objeto es captado por el intelecto o por el cual el objeto se manifiesta al intelecto.

      Para los estoicos todos los conocimientos, catalépticos o no, se derivan de los sentidos. El alma es una tabla en blanco (tabula rasa) sobre la cual se inscriben los signos producidos por las cosas. Con el acumularse de estos signos se forman, mediante un procedimiento natural, conocimientos universales o conceptos, que los estoicos denominaron anticipaciones, en cuanto sirven para anticipar la futura experiencia sensorial. Por ejemplo, al acumularse en nuestra alma los signos de los objetos que denominamos árbol o caballo se nos forma el concepto de árbol o caballo que nos permite reconocer en el futuro los objetos correspondientes. Sin embargo, los conceptos existen solamente en el alma, puesto que la realidad es siempre individual. En este sentido los estoicos son empíricos y no aceptan ni las ideas platónicas ni las formas aristótelicas.

      En la física, los estoicos distinguen dos principios: lo activo y lo pasivo, ambos materiales e inseparables. el principio pasivo es la materia, una sustancia desprovista de toda cualidad. El principio activo es la razón o Dios que actúa sobre la materia, la anima, la mueve y la forma produciendo todas las cosas que componen el mundo. Esta identificación de la divinidad con la fuerza inmanente del mundo hace de la doctrina estoica un riguroso panteísmo (Doctrina y creencia según la cual todo cuanto existe participa de la naturaleza divina porque dios es inmanente al mundo). Los estoicos identifican a Dios con el fuego; pero en el fuego ven no ya un elemento como los otros, sino, inspirados por Heráclito, el principio vital que vivifica y aviva a los elementos que él mismo genera.

      La vida del mundo, que en su totalidad es un gran animal, se desenvuelve (como la vida de cualquier otro animal) según un ciclo. El mundo nace, crece, envejece y perece para volver a nacer; el tiempo al cabo del cual termina su vida es el gran año. Al terminar el gran año una conflagración universal destruye todo en el fuego primigenio pero luego el mundo vuelve a rehacerse con el mismo orden y la misma serie de acontecimientos.

      El orden del mundo no padece mudanza porque habiendo sido establecido por Dios, es un orden perfecto y por lo tanto debe repetirse idéntico en sus relaciones sucesivas. Dada la perfección del orden cósmico en el mundo el mal no existe y lo que llamamos mal (injusticia, error, etc.) no es otra cosa que la condición del bien. El alma humana es una partícula del alma cósmica o pneuma universal con la que va a unirse al morir el cuerpo.

      En la ética, la máxima fundamental de los estoicos es: "Vive de acuerdo con la naturaleza". La vida de acuerdo con la naturaleza es la vida de acuerdo al perfecto orden del cosmos, es decir,  la vida del sabio que conoce la perfección de ese orden y se conforma con él en todo y por todo. La virtud consiste cabalmente en esta conformidad al orden cósmico y sólo en ella reside la felicidad. En efecto, solo ella nos permite permanecer indiferentes ante las vicisitudes de la vida y conservar la apatía, o sea la impasibilidad.

      Para el sabio que ha alcanzado la apatía el solo bien es la virtud y no son bienes, por el contrario, lo que los hombres consideran tales: la vida, la salud, el placer, la belleza, etc.; así como tampoco son males sus contrarios, porque ni los unos ni los otros influyen sobre la virtud. La apatía es el fin supremo de la ética estoica. Excluye y condena toda pasión y la considera como una enfermedad que debe extirparse y que se puede extirpar si se cancela la falsa opinión -que la genera- sobre lo que es bueno o malo. Quien no ha alcanzado la apatía, quien no es sabio, es necio o loco, sin términos medios.

      estoicismo_ramas
      El estoicismo y sus ramas

      En sustancia, la filosofía estoica tiende a aislar al filósofo del mundo y de la vida, a volverlo impasible ante los sucesos exteriores y a sacrificar toda exigencia o necesidad al ideal de esta impasibilidad. Sin embargo, este ideal  tuvo, por lo menos en política, un aspecto positivo, por haber conferido dignidad filosófica y cultural al cosmopolitismo. El hombre que se conforma a la naturaleza no tiene patria, es ciudadano del mundo. La razón hace de todos los hombres una sola comunidad, frente a la cual los diversos Estados carecen de importancia, pues se trata de una comunidad sin más ley que la razón divina que gobierna todas las cosas. Sin embargo esta razón, se manifiesta también en leyes naturales de la justicia que regulan las relaciones entre los hombres, de modo que el estoico no deseña los puestos políticos con tal de que pueda por medio de ellos asegurar el triunfo de la justicia. Sobre la base de esta concepción de los derechos naturales de que cada uno debe poder gozar, los estoicos llegan a una explícita condena de la esclavitud.



      martes, 5 de septiembre de 2017

      Filosofía y cultura Helenístico-Romana

      Introducción

      La civilización helenística nace con el propagarse de la cultura griega por toda la cuenca oriental del Mediterráneo y muchos países contiguos (hasta la India), como consecuencia de las conquistas de Alejandro Magno y de la política de conciliación y fusión parcial de los pueblos subyugados puesta en práctica por el mismo Alejandro pero sobre todo por las diversas dinastías greco-macedónicas que se repartieron su inmenso imperio. Sin embargo, aunque más o menos adaptada las nuevas exigencias la cultura helenística es una cultura griega y no una mescolanza de culturas diversas; pero si esto es así, no lo es por imposición, sino por virtud de la manifiesta superioridad intelectual y artística de la primera, sobre las segundas. Difícilmente la cultura griega clásica hubiera podido dar mejor prueba de si. Pero su inagotable vitalidad se hace patente con igual si no es que mayor evidencia por el hecho de que al poco tiempo no solo sobrevive a la conquista romana, sino que logra impregnar de sí al mundo romano mismo, hasta el punto de que es posible hablar de una civilización helenístico-romana como de una unidad sustancial, bien que articulada y enriquecida por valores específicamente latinos.


      Sin embargo, no se puede dejar de observar que, bajo un cierto aspecto importante, la civilización helenística parece representar una total desnaturalización de la cultura propiamente helénica. Desde luego en lo esencial, era esta una civilización de la polis, y en el periodo helenístico la polis ha dejado de existir como unidad autónoma. En efecto, salvo los breves periodos en que las diversas alianzas de ciudades griegas trataron de aprovechar la discordia entre Macedonia y Roma, las antiguas formas de libertad política son un recuerdo del pasado y la vida democrática local se reduce, cuando subsiste,a modestas funciones de administración municipal.

      Si la cultura griega sobrevive con tanta pujanza a su matriz natural, ello se debe a que los valores de la libertad -en cuanto a valores de comunicación humana, de curiosidad y de agilidad intelectual, de autonomía espiritual del individuo- son universales, y en consecuencia trascienden las situaciones específicas que hicieron posible su afirmación inicial. Por otra parte, es de reconocer que el ocaso de la polis como punto de referencia de los valores, explica gran parte de las características mas salientes de la cultura helenística, que se pueden resumir como sigue:

      Características de la civilización y filosofía helenística

      1. Cosmopolitismo: La cultura se considera independiente de la estirpe, el sabio tiende a considerarse ciudadano del mundo, mas bien que de esta o aquella polis natal. La vida inestable y agitada de las monarquías helenísticas impide la formación de un sentimiento nacional de tipo nuevo. Por último, habiéndose realizado la unificación bajo el poder de Roma, el mismo carácter universalista del nuevo imperio favorece ulteriormente un modo de seguir cosmopolita.
      2. Carácter erudito y especialístico: Venida a menos la matriz natural de la cultura griega, la polis, también la creatividad artística se estanca notablemente a resultas de los cual el literato tiende más y más a convertirse en minucioso exégeta, en sistematizador del patrimonio artístico del pasado, y, deja de ser un creador de obras nuevas. Por otra parte, el rápido acrecimiento de la cultura por efecto de los nuevos conocimientos, sobre todo en el campo de las ciencias, adquiridos merced al contacto íntimo con otras grandes civilizaciones del pasado, plantea la exigencia de la especialización, de tal forma que acaba por afirmarse un nuevo tipo de científico que cultiva una sola disciplina (matemática, astronomía, geografía, medicina, etc.) con gran pericia y no pretende ser enciclopédico ni se preocupa gran cosa por la filosofía. En el terreno literario, la gramática se cultiva también como una ciencia precisa y minuciosa, dando lugar a la filología.
      3. Predominio de las exigencias ético-religiosas en la filosofía: La filosofía después de haber asumido un carácter sistemático por influjo de Aristóteles (mediante la tripartición en lógica, física y ética) deja cada vez mas a las diversas ciencias naturales el especular sobre los problemas de la realidad natural y acentúa su interés por las cuestiones éticas y religiosas, reflejando así una tendencia universal. En efecto, junto con la polis había declinado tambien la forma de religiosidad pública convexa a los valores políticos de la comunidad y, por consiguiente, los problemas religiosos y morales más conectados con el destino individual del hombre pasan a un primer plano.
      El primer periodo de la civilización helenístico-romana se denomina en general periodo alejandrino,
      dado que Alejandría se convierte en uno de los centros más importantes de la cultura, especialmente científica y literaria. Pero el principal centro filosófico sigue siendo Atenas, donde junto con la escuela platónica (Academia) y la escuela aristotelica (liceo), surgen, hacia fines del siglo IV, dos escuelas nuevas: la estoica, llamada así por el "Portico pintado" donde estaba situada y la epicúrea (del nombre de su fundador Epicuro de Samos) llamada también "Escuela del jardín" por la sede que tenía. Hay además otra corriente característica del periodo helenistico, el escepticismo, que en un principio estuvo ligada a Grecia, sobre todo a Atenas. Pero en lo sucesivo, todos esos movimientos filosóficos y otros más se desarrollarán o surgirán en otras partes de la gran comunidad helenístico-romana, aunque Atenas sigue siendo la sede de las escuelas más importantes, más aún, según la expresión que se difundió más tarde, de la "Escuela de Atenas", que el emperador Justiniano mando cerrar en el año 529 para herir en el corazón de la ya debilitada cultura pagana.

      El fin que perseguían gran parte de las filosofías helenísticas era en lo sustancias idéntico: garantizar al hombre la tranquilidad de espíritu. Pero las vías que señalaban para ello eran diversas:

      • El estoicismo
      • El epicuérismo
      • El escepticismo
      • El eclecticismo 
      • El neoplatonísmo
      Hasta aquí el post, espero les haya gustado y haya sido de su utilidad, en el próximo post veremos el Estoicismo, espero compartan, comenten, den +1 o clic en algun anuncio que les interese. 

      Bibliográfia




      "N. Abgano, A. Visalberghi. (Ed.). (1964). Historia de la Pedagogía, Turín, Italia Editorial Fondo de cultura económica Pag, 105-107"

      sábado, 2 de septiembre de 2017

      Aristóteles: La política y la Educación

      Buenas tardes queridos lectores, hemos llegado a la parte de las teorías de Aristóteles que más nos interesa como pedagogos, la política y la educación. Aristóteles nos cuenta como está estrechamente ligada la política y la educación con la ética, llama al hombre un animal político y a la política como la vida social del hombre. Pues bien, veamos esta última parte de los post de Aristóteles


      Aristóteles: La política y la educación


      Estrechamente conectada con la Ética esta la Política, o sea, la ciencia de la vida social del hombre. En efecto, el hombre es esencialmente un "animal político", es decir, un animal que vive en sociedad con sus semejantes; y fuera de esta sociedad no puede alcanzar la virtud. Pero precisamente por esa razón el Estado, que regula la vida social, no solo tiene la obligación de velar por el bienestar material de los ciudadanos, sino también, y sobre todo, por su educación moral para conducirlos a la virtud.

      A diferencia de Platón, Aristóteles no se tomó el trabajo de delinear un modelo de Estado ideal desprovisto de fundamento en la realidad histórica. "Es necesario tener presente -dice- un gobierno que no solo sea perfecto sino también factible y que pueda adaptarse fácilmente a todos los pueblos". Para ello estudia las formas de gobierno históricamente existentes, con el objeto de determinar cuál es la mejor. Distingue tres tipos fundamentales de gobierno: la monarquía o gobierno de un hombre solo; la aristocracia o gobierno de los mejores; la democracia o gobierno de la multitud. Esta última se llama politeia o gobierno por atonomasia cuando la multitud gobierna en provecho de todos. A estos tres tipos corresponden otras tantas degeneraciones: la tiranía que es una monarquía que tiene como fin la ventaja del monarca; la del monarca; la oligarquía; que tiene como fin la ventaja de los pudientes; la democracia; que tiene como fin la ventaja de los pobres. El mejor gobierno es aquél en que prevalece la clase media, es decir, el formado por ciudadanos de una modesta fortuna. Este gobierno evita los excesos que se verifica cuando el poder cae en manos de quienes no tienen nada o tienen demasiado.

      Al delinear la mejor forma de gobierno, Aristóteles parte del principio de que todo gobierno es bueno con tal de que se adapte a la naturaleza del hombre y a las condiciones históricas. Por tanto, no afirma la superioridad de ninguna de las tres formas de gobierno sobre las restantes, sino que más bien se preocupa por definir las condiciones necesarias para que cualquier tipo de gobierno alcance su forma mejor. La primera de tales condiciones es de carácter moral: El Estado debe tener en cuenta que la vida más alta del hombre no es la práctica, sino la teorética, es decir, la vida que realiza las virtudes más elevadas que son justamente las virtudes dianoéticas. Otras condiciones son el número de ciudadanos, que no debe ser ni demasiado grande ni demasiado exiguo (escaso, insuficiente), y a la situación geográfica, o sea el territorio del Estado. Importante es también la consideración de la índole de los ciudadanos, que debe ser valerosa e inteligente, como la de los griegos que son, según Aristóteles, lo más aptos para vivir libremente y dominar a otros pueblos. Es necesario que todas las funciones estén bien distribuidas y que se formen las tres clases que Platón quería para su Estado ideal (gobernantes, guerreros y artesanos); sin embargo, Aristóteles rechaza la comunidad de los bienes y de las mujeres.

      Función esencial del Estado es la educación de los ciudadanos que será uniforme para todos y enderezada no solo a la preparación no solo a la preparación para la guerra, sino también para la vida pacífica y, sobre todo, para la virtud. Sin embargo de la educación y de la vida política se excluirá a los esclavos. Según Aristóteles existen hombres que son "esclavos por naturaleza", es decir, que por inclinación natural son incapaces de actividades verdaderamente humanas y libres, es decir, actividades teoréticas: esos hombres han nacido para obedecer, no para mandar, y es justo que sean propiedad de otros hombres.

      Dado que solo debía ser ciudadano quien disponga de "ocio" "para la formación de la virtud y para la actividad política", el ideal educativo de Aristóteles es netamente "liberal", y no solo condena todas las artes mecánicas como indignas del hombre libre y susceptibles de generar una sensibilidad tosca y vulgar, sino que propugna porque las mismas ciencias teoréticas se estudien sin finalidades profesionales. El estudio debe ser desinteresado; también el arte (junto a la música, Aristóteles atribuye importancia al dibujo) debe practicarse en medida que no rebase el punto necesario para afinar el gusto.

      En la Política y en la Ética Nicomaquea (un escrito, De la Educación, se perdió) Aristóteles imparte toda una serie de consejos específicos de índole higiénica y pedagógica para las diversas edades del crecimiento, inspirados por los general en un extraordinario buen sentido, que en algunos aspectos parecen preludiar la educación del "gentilhombre" que en los tiempos modernos sería admirablemente esbozada por Locke. Así sucede por ejemplo con la insistencia sobre las buenas costumbres que deben adquirirse a temprana edad.

      Pero la enorme influencia de Aristóteles sobre la educación posterior no se debe tanto a sus consejos en cuanto tales como al conjunto de su doctrina, y más particularmente de su psicología y su ética. Su naturalismo, que atribuye una importancia particular en cada fase del desarrollo en cuanto tal, exige una didáctica gradual y ligada a los sentidos y a la imaginación, así como una educación moral basada en hábitos y en el dominio de si mismo conquistado con el ejercicio; por otra parte, su finalismo y la supuesta superioridad de lo teorético sobre lo práctico tiende a hacer prevalecer la educación intelectual sobre cualesquiera otras, y a desarrollar aquella sin conceder mucha autonomía al educando, puesto que a éste no se le pide que busque por cuenta propia nuevas sendas del conocimiento: el conocimiento es lo que es, una contemplación de las formas preconstruidas de la naturaleza susceptible de contemplamiento, pero no de cambios radicales, en las partes en que está ya realizadas. En efecto, realizar es obra más bien del universal intelecto activo que del hombre históricamente determinado. A esto se debe que Aristóteles en el curso de la historia, represente alternativamente, de acuerdo con las circunstancias históricas, una instancia de liberación con respecto a cualquier traba de índole sobrenaturalista al desarrollo del hombre natural, o bien, una instancia en pro de formas educativas de carácter autoritario e intelecualístico encaminadas a hacer respetar, tanto en el ámbito del saber coo de la religión, las formas constituidas y afirmadas. Pero por otra parte, esa misma ambivalencia es un índice de la sin par importancia histórica de su contribución al desarrollo de la civilización

      Bibliográfia




      "N. Abgano, A. Visalberghi. (Ed.). (1964). Historia de la Pedagogía, Turín, Italia Editorial Fondo de cultura económica Pag, 102-104"
      http://www.webdianoia.com/platon/platon_fil_polis_2.htm

      ¿Cuáles son las primeras manifestaciones del lenguaje de nuestro bebé?

        Nuestro bebé ya nació, y es frustrante, sobre todo para padres primerizos comunicarse con el bebé, sin embargo, el bebé ya se comunica, s...