lunes, 12 de junio de 2017

El criticismo

Posted by Emmanuel Urias on junio 12, 2017 with No comments
Ya hemos visto anteriormente algunas corrientes filosóficas, como el Pragmatismo, el El subjetivismo y relativismo, el El escepticismo y su antítesis, el El dogmatismo, hoy, vamos a hablar del criticismo, que es un intermedio entre el dogmatismo y el escepticismo

El criticismo

El subjetivismo, el relativismo y el pragmatismo son, fundamentalmente, formas de escepticismo. Como ya se ha dicho, la antítesis del escepticismo es el dogmatismo; pero existe una tercera posición, que desarrolla la antítesis hasta llegar a una síntesis. Esta posición intermedia entre el escepticismo y el dogmatismo es el criticismo (Examinar). Esta posición comparte con el dogmatismo, una gran confianza en la razón humana; se parte de la propuesta de que es posible el conocimiento humano, de que existe la verdad, pero mientras esta noción induce al dogmatismo a aceptar con ligereza todas las afirmaciones de la razón humana, sin poner límites al conocimiento, el criticismo, cercano al escepticismo, propone la confianza en el conocimiento humano en general y al mismo tiempo la desconfianza hacia todo conocimiento determinado. El criticismo examina todas las afirmaciones de la razón humana y establece criterios rigurosos, cuestiona los motivos y pide cuentas a la razón humana; su proceder no es dogmático ni escéptico, sino reflexivo y crítico; así que viene a ser una media entre la temeridad dogmática y la desesperanza escéptica.

Siempre que existen reflexiones de tipo epistemológico, aparecen posturas críticas, así ocurrió en la antigüedad en especial con Platón, Aristóteles y los estoicos; en la edad moderna con Descartes y Leibnitz, más aún con Locke y Hume. Pero el verdadero fundador del criticismo es Kant, cuya filosofía se llama pura y simplemente "criticismo". Kant llegó a esta posición a partir del dogmatismo y el escepticismo, posturas estas que el considera "exclusivistas"; una tiene una confianza absoluta en la razón humana, y la otra una gran desconfianza a la razón pura que se adopta sin previa crítica. Para Kant, el criticismo supera esos exclusivismos; se trata de "aquél método de filosofar que consiste en investigar las fuentes de las propias afirmaciones y objeciones, y las razones en que las mismas descansan, método que da esperanza en llegar a la certeza". Esta posición parece madura en comparación con las otras. "El primer paso en las cosas de la razón pura, el que caracteriza la infancia de la misma, es dogmático. El segundo paso es escéptico y atestigua la prudencia del juicio ya instruido por la experiencia. Pero es necesario un tercer caso, el del juicio maduro y viril".

Immanuel Kant
Immanuel Kant
En cuanto a la posibilidad del conocimiento, el criticismo es la única posición justa, lo que no significa que sea absolutamente necesario admitir la filosofía kantiana, es necesario distinguir el criticismo como método y el mismo como sistema. En Kant, el criticismo tiene ambos sentidos: no es solo el método del que se sirve el filósofo y que opone al escepticismo y dogmatismo, sino también el resultado al que llega con el auxilio del método. Así, el criticismo de Kant se constituye como una corriente peculiar dentro del criticismo en general. Al considerar al criticismo como la única posición justa, aludimos al criticismo general, y no a esa forma particular que se encuentra Kant. En el fondo, el admitir el criticismo general, significa, en suma, el reconocimiento de la teoría del conocimiento como una disciplina filosófica independiente y fundamental.

Contra la posibilidad de una teoría del conocimiento independiente, se objeta que tal ciencia quiere fundamentar el conocimiento al mismo tiempo que lo supone, pues ella misma es conocimiento. Hegel en su enciclopedia ha formulado esta objeción de la siguiente manera: "La investigación del conocimiento no puede tener lugar de otro modo que conociendo; cuando se habla de un instrumento supuesto, investigarlo no es otra cosa que conocerlo. Pero querer conocer antes de conocer es un absurdo semejante al del prudente ecolástico que deseaba aprender a nadar antes de aventarse al agua".

Hegel
Hegel


Esta objeción sería válida si la teoría del conocimiento tuviese la pretensión de carecer de todo supuesto; es decir, si quisiera probar la posibilidad del conocimiento. Realmente existiría una contradicción si alguien intentara probar la teoría del conocimiento por la vía del conocimiento puesto que al avanzar en el conocimiento, se daría por supuesta esta posibilidad; pero la teoría del conocimiento no afirma que carece de supuestos sobre la cuestión. Por el contrario, parte del supuesto de que el conocimiento es posible, y desde esta hipótesis avanza hacia el examen crítico de los fundamentos del conocimiento humano, de sus hipótesis y condiciones mas generalizadas. En todo esto no encontramos contradicción alguna, y la teoría del conocimiento no desaparece ante la objeción de Hegel.

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