miércoles, 18 de septiembre de 2019

La estimulación del lenguaje en los bebés

El lenguaje en el niño aparece desde la mas temprana edad, con balbuceos, apuntando con el dedito, con llanto o con gritos, es importante, estimular las capacidades de lenguaje, sobre todo oral del infante, ya que el lenguaje es parte fundamental en sus procesos cognoscitivos. La etapa prelingüistica, que es la primera etapa en la vida del niño, es la más importante, sin embargo, muchas veces la dejamos de lado. En este post, veremos algunas recomendaciones y un marco teórico.



Estimulación del lenguaje. Es la estimulación que se realiza desde los primeros años a las capacidades cognitivas básicas del niño y el desarrollo de las bases anatómicas y funcionales del lenguaje desde su nacimiento.

Los padres son los principales y mejores estimuladores del lenguaje del bebé. Son también los grandes responsables del aprendizaje del bebé por su equilibrio afectivo y su adaptación social.
El primer lenguaje del bebé es la expresión, a través de los balbuceos, sonrisas, llantos y otros
sonidos, de los sentimientos y necesidades. Así se comunican al principio. Luego, poco a poco, los bebés van adquiriendo un lenguaje más fluido, llegando al dominio de la comunicación verbal.

Los tres primeros años de la vida de un niño son fundamentales para el desarrollo del lenguaje. En esta etapa el cerebro está en pleno proceso de maduración, un período clave para la adquisición de las habilidades comunicativas y del habla. Por eso, es importante que los padres apuesten por una estimulación temprana del lenguaje para garantizar su desarrollo óptimo. De hecho, algunos estudios han demostrado que los niños cuyos padres empiezan a estimular su lenguaje desde una edad temprana tienen un vocabulario más amplio y desarrollan mejores habilidades comunicativas.

Inicialmente, el lenguaje surge por imitación. Los niños imitan los movimientos y los sonidos que hacen sus padres, cuando articulan las palabras. En este proceso, también es importante la comprensión de lo escuchado y de lo expresado.

El lenguaje es un instrumento social, que forma un sistema mediante el cual nos comunicamos y mediatizamos nuestra relación con las demás personas. Para su estimulación hay que estimular las capacidades cognitivas básicas, el desarrollo de las bases anatómicas y funcionales del lenguaje, reforzar la adquisición completa del sistema fonológico, el desarrollo de las habilidades metafonológicas, estimular la organización semántica, el desarrollo morfosintáctico, y los aspectos pragmáticos del lenguaj.

Para que exista una adecuada estimulación del lenguaje es necesaria una correcta interacción del niño con los objetos, a partir de una eficiente orientación del adulto, donde su forma de comunicarse sea amena y agradable, que despierte el interés en el niño por la actividad que está realizando y se logre el objetivo que se propone. Es importante que el niño participe, y se sienta un sujeto activo durante todo el proceso de realización de las diferentes acciones o actividades en las que está inmerso, esto favorece la formación de las estructuras cognoscitivas y afectivas, y se crean las condiciones para el surgimiento de las cualidades y funciones psíquicas que se requieren para su realización.


La capacidad para hablar es el principio que distingue al ser humano de las demás especies. El habla permite exteriorizar ideas, recuerdos, conocimientos, deseos e interiorizar al mismo tiempo; es lo que permite ponernos en contacto directo con las personas, siendo el principal medio de comunicación.

Desde temprana edad, el niño/a goza con la conversación, provoca el dialogo con los adultos, hace lo posible para ser escuchado y se enoja cuando no lo consigue, busca respuesta para todo y presta atención a lo que se dice a su alrededor. El adulto en relación al niño/a, utiliza palabras concretas, refiriéndose a situaciones inmediatas, utilizando frases cortas y sencillas y todo ello rodeado de un clima afectivo, siendo un elemento básico y primordial en el aprendizaje de la comunicación oral. Cuando no existe relación y comunicación entre niño/a y el adulto, el desarrollo de las capacidades comunicativas se detiene, por lo que, aparte de disponer de facultades biológicas para el habla, el niño/a ha de contar con un medio social adecuado, ya que la afectividad juega un papel importante en la adquisición del lenguaje. El deseo o no de comunicarse viene determinado por unas relaciones positivas o negativas con las personas próximas (padres);existiendo afectividad se atiende el mensaje de los adultos ya que existe identificación y se esfuerza por imitarlos y aprender de ellos; cuando existen carencias afectivas puede sumirse en el mutismo.

El aprendizaje del lenguaje oral en la edad infantil requiere un grado de motivación e interacción con otras personas.

En los primeros meses los padres deben aprobar con sonrisas y gestos los ruidos que al niño/a le gusta producir con la lengua y los labios, motivar a emitir vocalizaciones e imitar los sonidos producidos por los adultos y cosas que le rodeen.

El juego es una actividad que favorece el desarrollo del lenguaje.

Cuando el niño/a comienza a hablar le gusta jugar con el lenguaje, deforma los sonidos o las palabras, habla con los labios juntos o con la boca abierta, dice palabras al revés. Todo esto está ayudando a la adquisición del lenguaje oral.


Para una adecuada estimulación del lenguaje es necesario conocer las etapas por las que transcurre el desarrollo del mismo así como la secuencia por cada uno de los años de vida.

Etapas de desarrollo del lenguaje en los niños

Etapa pre lingüistica

Es considerada como la etapa del nivel fónico puro, comprende las expresiones vocales y sonidos que realiza el bebé desde el llanto hasta los gorjeos y balbuceos en el primer año de vida. Esta etapa que muchas veces es dejada de lado, es la que permitirá formar las bases necesarias para la producción de sonidos, sílabas y palabras. 

Etapa lingüistica

Esta etapa empieza cuando el niño expresa la primera palabra, ya no solo realiza emisiones fónicas sino que empezará a expresarse verbalmente a través de palabras y frases con contenido semántico y sintáctico.
Es necesario recalcar que el desarrollo de estos periodos se refiere al lenguaje expresivo del niño y que previamente y en mayor proporción se estará desarrollando el lenguaje comprensivo.

Secuencia de desarrollo del lenguaje por edades.

Sin ser una ciencia exacta ni mucho menos, ya que varia mucho en cada bebé, si podemos presentar esta guía sobre la secuencia del lenguaje por edades.

  • De 0 a 1 mes: El niño/a presta atención a los sonidos o gritos. Se comunica a través del llanto buscando la satisfacción de sus necesidades. 
  •  2 meses: Produce ruidos y llantos diferenciados según la necesidad del niño/a o la causa que lo produce.
  • 3 meses: Emite vocalizaciones y sonidos guturales “ga, ga” “gu, gu”, empieza a producir balbuceos con algunas consonantes y vocales.
  • 4 meses: Existe mayor interés por parte del niño/a hacia las personas y los objetos, empieza a darse cuenta que los sonidos que emite producen un efecto en su entorno, aprende la función de la comunicación verbal, por ende las vocalizaciones y gorjeos aumentan. 6 meses: Por medio de los balbuceos empieza a conversar con las demás personas, emite más vocales unidas a consonantes para formar sílabas pa/ma/ba/ta/.
  • 8 meses: Emite más silabas seguidas a modo de respuesta a sus conversaciones, ejemplo “da-da”, “ba-ba”, “ma-ma”. 10 meses: Responde a su nombre y a consignas simples tales como “no”, “ven”. Vocaliza de manera más articulada, empieza a imitar palabras.
  • 12 meses: Imita las palabras y la entonación de los adultos. Comprende órdenes y prohibiciones y dice 2 o 3 palabras como promedio.
  • 18 meses: Su nivel de comprensión mejora notablemente, empieza a pedir las cosas señalando o nombrando los objetos, puede pronunciar correctamente un promedio de 10 palabras, señala algunas partes de su cuerpo cuando se lo piden.
  • 2 años: Se interesa más por la comunicación verbal, ya es capaz de expresar frases de dos a tres palabras y utilizar algunos pronombres personales (mío, tú, yo).
  • 3 años: Existe un incremento rápido del vocabulario, cada día aprende más palabras, su lenguaje ya es comprensible. El uso del lenguaje es mayor y lo utiliza al conversar con los demás o cuando está solo.
  • 4 años: A esta edad el niño/a prácticamente domina la gramática, su vocabulario sigue desarrollándose, utiliza pronombres, verbos, artículos. Esta edad se caracterizada por las preguntas ¿qué es? ¿Por qué? ¿Para qué?.
Este es el proceso normal del desarrollo del lenguaje en los niños, es posible que algunos salgan de los estándares establecidos, pero es común, ya que cada niño es diferente como también su entorno.

Ejercicios para estimular el lenguaje

  1. Ejercitar los movimientos de los órganos que intervienen en la fonación. Piensa en la succión, la deglución, la masticación, la absorción, el soplo, etc. Se pueden utilizar recursos como: hacer morritos (de frente, a la derecha, a la izquierda); mandar besos; soplar con pajitas en agua, pitos, molinillos, matasuegras, flautas; inflar globos; hacer gárgaras; jugar con expresiones faciales (risa, susto, llanto, sorpresa...); hacer sonar una campanilla o cualquier instrumento sonoro y que el niño lo busque. El niño imitará los movimientos ejecutados muy lentamente e irá tomando conciencia de los órganos que está entrenando.
  2.  Utilizar palabras cortas para dirigirse al niño. De 1 ó 2 sílabas, como 'ven', 'toma'... casi siempre las mismas, de una manera clara y exagerando la entonación e ir aumentando el número de palabras para aumentar su vocabulario.
  3.  Usar frases sencillas y cortar para facilitar su entendimiento. La utilización de las frases debe seguirse de una demostración para que al bebé le sea más fácil identificar su contenido. Por tanto, es preciso que sean cortas, sencillas, y asociadas a las acciones como por ejemplo, 'mamá baña al bebé', 'bebé toma leche', etc.
  4.  Canciones, cuentos y adivinanzas. A partir de los 2 o 3 años, los niños ya podrán aprender versos, canciones, y cuentos muy cortitos. Las adivinanzas, los trabalenguas y las canciones de cuna y de corro, pueden ayudarles a potenciar el lenguaje y la memoria. 
  5.  Estimular la expresión espontánea del lenguaje. Hablarle el mayor tiempo posible aprovechando cualquier circunstancia cotidiana como: visitas al parque, al zoo, al supermercado, a la piscina…
  6.  Preguntas con distintas respuestas. Utilizar preguntas que no sólo generen respuestas afirmativas o negativas (sí o no), sino que favorezcan la elección y denominación de las cosas.
  7.  Respeta sus tiempos y dale la oportunidad de hablar. Es muy importante que intentes conversar con él respetando su ritmo, su esfuerzo, y que sigas animándole con premios y elogios. Si el niño se equivoca, evita criticarle. 
  8. Anímale a pedir verbalmente lo que desee. Para estimular el lenguaje de tu bebé, evita dar por sentado que entiendes la actitud gestual de tu hijo. Así, tu bebé se esforzará para decirte las cosas que necesita comunicar.  
  9. Realiza actividades dirigidas a mejorar su psicomotricidad. Equilibrio, orientación en el espacio y, en general, destreza y precisión en los movimientos: jugar con la arena, montar en bicicleta, pintar, dibujar, jugar con plastilinas, etc. Así, le estarás ayudando a expresarse, y a comunicarse socialmente.
En el caso de que observes alguna anomalía lingüística o un retraso en la expresión oral de tu bebé, sospechas de algún tipo de deficiencia auditiva o lentitud en su retraso psicomotor... debes acudir al pediatra para que su problema sea diagnosticado y tratado.

Lo que los bebes/niños deben poder realizar según sus edades

Desde el nacimiento hasta los tres años

  • Hacer ruidos que imiten los tonos y ritmos de las conversaciones adultas.
  • Responder a gestos y muecas.
  • Comenzar a relacionar palabras que oyen con frecuencia con su significado.
  • Balbucear en la cuna, lo que resulta que disfruten en las rimas o juegos de palabras con sus padres.
  • Jugar a las escondidas o palmaditas.
  • Manejar objetos como libros infantiles y bloques de madera al jugar.
  • Reconocer ciertos libros por sus portadas.
  • Fingir saber leer su libro.
  • Comprender como se sostiene los libros.
  • Compartir libros con un adulto como lago rutinario.
  • Nombrar algunos de los objetos en el libro.
  • Mirar los dibujos en un libro y darse cuenta que representan objetos reales.
  • Escuchar historias y cuentos.
  • Pedir o exigir que los adultos le lean o escriban con ellos.
  • Comenzar a prestar atención a la escritura, en particular a las letras de sus nombres.
  • Garabatear con algún propósito (intentando dibujar algo específico).
  • Producir algunas formas de letras o garabatos que de alguna manera sean similares a la escritura.

Entre 3 y 4 años

  • Disfrutar, escuchar que les lean libros y cuentos.
  • Entender que el texto contiene un mensaje.
  • Hacer intentos por leer y escribir.
  • Identificar letreros y etiquetas comunes.
  • Participar en juegos con rima.
  • Identificar algunas letras y combinar algunas con sus sonidos correspondientes.
  • Utilizar letras que conocen (o por lo menos intentarlo) para representar en lenguaje, especialmente para palabras de mucho significado como sus nombres o frases como “te quiero”.

Para los 5 años deberán ser capaces de:

  • Sonar como si de verdad pudieran leer.
  • Disfrutar que alguien les lea en voz alta.
  • Contar cuentos sencillos.
  • Utilizar el lenguaje descriptivo para explicar o hacer preguntas.
  • Reconocer las consonantes y vocales.
  • Demostrar conocimientos con sonidos que riman y silabas parecidas.
  • Comprender que el texto se lee de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.
Hasta aquí el post, espero sus comentarios, y si 

 Referencias

https://www.ecured.cu/Estimulaci%C3%B3n_del_Lenguaje
https://www.transpersonalplaya.com/single-post/2018/12/11/COMO-FAVORECER-EL-LENGUAJE-ORAL-DE-MI-HIJO
  • Carmen L Coba Ochoa y Amada García Domínguez. La logopedia en la institución educativa. Editorial Pueblo y Educación. 2013.
  • Gudelia Fernández Pérez de Alejo y Xiomara Rodríguez Fleitas. Logopedia I Parte. Editorial Pueblo y Educación. 2012
  • Máxima I. Rodríguez Modeja y Amada M. Rojas Bastard. La Lengua Materna en la primera infancia. Editorial Pueblo y Educación. 2013.

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