miércoles, 6 de septiembre de 2017

Filosofía y cultura Helenístico-Romana: El estoicismo

Posted by Emmanuel Urias on septiembre 06, 2017 with No comments

El estoicismo


Introducción

El fin que perseguían gran parte de las filosofías helenísticas era en lo sustancial idéntico: garantizar al hombre la tranquilidad del espíritu. Pero las vías que señalaban para ello eran diversas.

El día de hoy hablaremos del estoicismo, ¿cuántas veces hemos escuchado la palabra "estoico" pero no sabemos su verdadero significado?, pues bien, dentro de las diversas corrientes que existían en el periodo helenístico para darle paz al espíritu existía esta corriente, que veremos a continuación.

  • El estoicismo
  • El epicuérismo
  • El escepticismo
  • El eclecticismo 
  • El neoplatonísmo

El estoicismo

El fundador de esta escuela fue Zenón de Citium, Chipre (336-264 a.C) cuya obra fue continuada por Cleates de Asos (304-223) y por Crisipo de Soli, Cicilia (281-208 a.C) (este filósofo murió de risa). De los escritos de estos y otros maestros solo quedan fragmentos. Los estoicos dividían la filosofía en tres disciplinas fundamentales para alcanzar la felicidad, a saber, la racional, la natural y la moral. Por lo tanto, estas tres disciplinas eran la lógica, la física y la ética.

El término lógica que los estoicos fueron los primeros en emplear, designa la ciencia que tiene por objeto los logi o discursos. Pero como los discursos pueden ser discursos internos, que son los pensamientos, o discursos externos que son las palabras, la lógica será dialéctica o retórica. El objetivo fundamental de la lógica es encontrar un criterio de la verdad, pues solo mediante ese criterio puede sustraerse el hombre al error y dirigir la acción con el pensamiento. Los estoicos reconocieron este criterio en la representación cataléptica o comprensiva, es decir, consideraron que era verdadero todo conocimiento a tal punto evidente que no se pudiera negar y asumirse como el acto mediante el cual el objeto es captado por el intelecto o por el cual el objeto se manifiesta al intelecto.

Para los estoicos todos los conocimientos, catalépticos o no, se derivan de los sentidos. El alma es una tabla en blanco (tabula rasa) sobre la cual se inscriben los signos producidos por las cosas. Con el acumularse de estos signos se forman, mediante un procedimiento natural, conocimientos universales o conceptos, que los estoicos denominaron anticipaciones, en cuanto sirven para anticipar la futura experiencia sensorial. Por ejemplo, al acumularse en nuestra alma los signos de los objetos que denominamos árbol o caballo se nos forma el concepto de árbol o caballo que nos permite reconocer en el futuro los objetos correspondientes. Sin embargo, los conceptos existen solamente en el alma, puesto que la realidad es siempre individual. En este sentido los estoicos son empíricos y no aceptan ni las ideas platónicas ni las formas aristótelicas.

En la física, los estoicos distinguen dos principios: lo activo y lo pasivo, ambos materiales e inseparables. el principio pasivo es la materia, una sustancia desprovista de toda cualidad. El principio activo es la razón o Dios que actúa sobre la materia, la anima, la mueve y la forma produciendo todas las cosas que componen el mundo. Esta identificación de la divinidad con la fuerza inmanente del mundo hace de la doctrina estoica un riguroso panteísmo (Doctrina y creencia según la cual todo cuanto existe participa de la naturaleza divina porque dios es inmanente al mundo). Los estoicos identifican a Dios con el fuego; pero en el fuego ven no ya un elemento como los otros, sino, inspirados por Heráclito, el principio vital que vivifica y aviva a los elementos que él mismo genera.

La vida del mundo, que en su totalidad es un gran animal, se desenvuelve (como la vida de cualquier otro animal) según un ciclo. El mundo nace, crece, envejece y perece para volver a nacer; el tiempo al cabo del cual termina su vida es el gran año. Al terminar el gran año una conflagración universal destruye todo en el fuego primigenio pero luego el mundo vuelve a rehacerse con el mismo orden y la misma serie de acontecimientos.

El orden del mundo no padece mudanza porque habiendo sido establecido por Dios, es un orden perfecto y por lo tanto debe repetirse idéntico en sus relaciones sucesivas. Dada la perfección del orden cósmico en el mundo el mal no existe y lo que llamamos mal (injusticia, error, etc.) no es otra cosa que la condición del bien. El alma humana es una partícula del alma cósmica o pneuma universal con la que va a unirse al morir el cuerpo.

En la ética, la máxima fundamental de los estoicos es: "Vive de acuerdo con la naturaleza". La vida de acuerdo con la naturaleza es la vida de acuerdo al perfecto orden del cosmos, es decir,  la vida del sabio que conoce la perfección de ese orden y se conforma con él en todo y por todo. La virtud consiste cabalmente en esta conformidad al orden cósmico y sólo en ella reside la felicidad. En efecto, solo ella nos permite permanecer indiferentes ante las vicisitudes de la vida y conservar la apatía, o sea la impasibilidad.

Para el sabio que ha alcanzado la apatía el solo bien es la virtud y no son bienes, por el contrario, lo que los hombres consideran tales: la vida, la salud, el placer, la belleza, etc.; así como tampoco son males sus contrarios, porque ni los unos ni los otros influyen sobre la virtud. La apatía es el fin supremo de la ética estoica. Excluye y condena toda pasión y la considera como una enfermedad que debe extirparse y que se puede extirpar si se cancela la falsa opinión -que la genera- sobre lo que es bueno o malo. Quien no ha alcanzado la apatía, quien no es sabio, es necio o loco, sin términos medios.

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El estoicismo y sus ramas

En sustancia, la filosofía estoica tiende a aislar al filósofo del mundo y de la vida, a volverlo impasible ante los sucesos exteriores y a sacrificar toda exigencia o necesidad al ideal de esta impasibilidad. Sin embargo, este ideal  tuvo, por lo menos en política, un aspecto positivo, por haber conferido dignidad filosófica y cultural al cosmopolitismo. El hombre que se conforma a la naturaleza no tiene patria, es ciudadano del mundo. La razón hace de todos los hombres una sola comunidad, frente a la cual los diversos Estados carecen de importancia, pues se trata de una comunidad sin más ley que la razón divina que gobierna todas las cosas. Sin embargo esta razón, se manifiesta también en leyes naturales de la justicia que regulan las relaciones entre los hombres, de modo que el estoico no deseña los puestos políticos con tal de que pueda por medio de ellos asegurar el triunfo de la justicia. Sobre la base de esta concepción de los derechos naturales de que cada uno debe poder gozar, los estoicos llegan a una explícita condena de la esclavitud.



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