viernes, 11 de agosto de 2017

Aristóteles. La filosofía en cuanto a ciencia partícular

Posted by Emmanuel Urias on agosto 11, 2017 with 1 comment
Buenas tardes queridos lectores, vamos a continuar con el filósofo Aristóteles, he dividido a este filósofo en varias partes, ya que un solo artículo sería demasiado extenso. Les dejo de cualquier manera los enlaces a manera de índice:


La filosofía en cuanto a ciencia particular

Aristóteles tiene de la filosofía un concepto completamente diverso del de Platón. Para Platón, la filosofía contiene, en una especie de fases imperfectas o preparatorias, todas las otras ciencias, y se identifica con la búsqueda de una vida propiamente humana, es decir, al mismo tiempo virtuosa y feliz. Por el contrario, para Aristóteles la filosofía es una ciencia particular, a la par de muchas otras ciencias, sobre las cuales no goza de ninguna preeminencia, como no sea juntamente la de poder justificar la autonomía y el valor de todas las ciencias. Según Aristóteles, esta última tarea es esencial para la filosofía. La filosofía debe justificar todo y cualquier tipo de indagación, sin importar cual sea su objeto, y por consiguiente, debe proporcionar la base para reconocer todas las disciplinas, por diversas que sean, el mismo valor de ciencia. Es evidente que este punto de vista aristotélico tiene una gran importancia para el desarrollo científico y educativo ya que rescata a las disciplinas, cuyo objeto es el mundo natural de la situación de inferioridad que les había atribuido Platón.

Sin embargo Aristóteles no llegó inmediatamente a este concepto de la filosofía, propio de sus años de mayor madurez, cuando ya había encauzado su actividad personal y la de su escuela hacia la investigación científica, sobre todo biológica. En efecto, en un principio su concepto de la filosofía era muy parecido al platónico, o sea, que la filosofía tiene como objeto propio la realidad superior a todas las demás. Dios, motor de los cielos y causa final de las cosas. Este concepto de la filosofía como teología se encuentra expuesto por Aristóteles en los diálogos (de los cuales, como hemos dicho, sobreviven solo unos cuantos fragmentos) así como también en algunos de los escritos de que consta la Metafísica. Sin embargo, es un concepto que no permite otorgar a las otras ciencias un valor igual al de la filosofía, pues que el valor de la filosofía está determinado por la excelsitud de su objeto (Dios), ante el cual el de las demás ciencias es ciertamente menos excelso. Por otra parte, tampoco permite a la filosofía establecer el cuadro conjunto de todas las otras ciencias ni la tarea específica de cada una de ellas.

Por eso en los libros que constituyen la última y más madura expresión de su pensamiento (especialmente los libros VII, XIII y IX de la Metafísicia) Aristóteles formula otro concepto de la filosofía. La filosofía no tiene por objeto una realidad particular, ni siquiera la más alta de todas, sino más bien, la realidad en general, es decir, el aspecto fundamental y común de toda la realidad, el ser en cuanto tal. Toda ciencia considera un aspecto particular del ser; por ejemplo, la matemática tiene como objeto el ser como cantidad, la física el ser en movimiento. La filosofía considera el ser en su máxima generalidad, sólo en cuanto ser. En este modo, es el fundamento de todas las demás ciencias, puesto que todas estudian el ser, pero es mucho más extensa e inclusiva que todas las otras ciencias porque considera el ser no bajo un aspecto particular, sino en su carácter primordial y fundamental, en cuanto es.

Empero, según Aristóteles, la filosofía debe proceder con el método de todas las demás ciencias. En efecto, las ciencias proceden por abstracción, es decir, despojando a las cosas de todos los caracteres diferentes de los que les interesan. El matemático despoja a las cosas de todas las cualidades sensibles (peso, ligereza, dureza, etc.) con objeto de reducirlas a cantidad, o sea al número y las formas geométricas. El físico abstrae todas las cualidades no reductibles al movimiento, porque su finalidad únicamente es considerar al ser en movimiento. Para ello, el matemático y el físico, establecen ciertos principios generales o axiomas que se refieren justamente a la naturaleza específica de su objeto y que sirven para definirlo distinguiéndolo de las otras ciencias.

Del mismo modo debe proceder la filosofía, que Aristóteles denominó filosofía primera (respecto de la física o filosofía segunda) y que después de Aristóteles se denominó Metafísica por el lugar que los libros de filosofía ocuparon en la compilación de Andrónico de Rodas (después de la física). La filosofía primera debe reducir los muchos significados de la palabra ser a un significado único y fundamental, puesto que debe considerar al ser no como cantidad ni como movimiento, ni bajo ningún otro aspecto, sino justa y solamente en cuanto ser. Para este fin, necesita un principio o axioma fundamental que es el principio de contradicción. Aristóteles lo formula de dos modos:
  1. Es imposible que una misma cosa convenga y no convenga al mismo tiempo, a una misma cosa justamente en cuanto es la misma;
  2. Es imposible que una cosa sea o no sea al mismo tiempo
La primera fórmula expresa la imposibilidad lógica de afirmar y negar simultáneamente un mismo predicado de un mismo sujeto. Por ejemplo, no se puede afirmar al mismo tiempo "el hombre es un animal racional" y "el hombre no es un animal racional". Una de las afirmaciones es necesariamente verdadera, la otra es necesariamente falsa.

La segunda explica la imposibilidad ontológica de que un ser determinado sea y al mismo tiempo no sea lo que es. Por ejemplo, si el hombre es un animal racional todo hombre tiene que ser un animal racional; si un hombre no lo fuese no sería un hombre

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