viernes, 30 de junio de 2017

El racionalismo

Posted by Emmanuel Urias on junio 30, 2017 with No comments


Racionalismo
La postura epistemológica que sostiene que es el pensamiento, la razón, la fuente principal del conocimiento humano se llama racionalismo (de ratio: razón). En esta posición, el conocimiento solo merece este nombre cuando es lógicamente necesario y universalmente válido. Cuando juzgamos, a partir de la razón, que una cosa tiene que ser precisamente como es y no podría ser de otro modo, y que así es siempre y en todas partes, estamos entonces ante un verdadero conocimiento, según el racionalismo. Una perspectiva semejante en el conocimiento se nos presenta, por ejemplo, cuando formulamos el juicio: “el todo es mayor que cada una de sus partes”; o el juicio: “Todos los cuerpos son extensos”; en ambos casos tenemos la evidencia de que tiene que ser así y que la razón entraría en una contradicción si afirmase otra cosa; y porque tiene que ser así, será igual en todo tiempo y espacio. Estos juicios tienen una validez lógica y una rigurosa validez universal.

viernes, 16 de junio de 2017

El origen del conocimiento

Posted by Emmanuel Urias on junio 16, 2017 with No comments

Introducción

El origen del conocimiento
Cuando formulamos un juicio; por ejemplo: "El sol calienta la piedra", lo hacemos fundándonos en determinadas percepciones. Vemos como el sol ilumina la piedra y comprobamos al tocarla que se calienta poco a poco; para emitir un juicio, en este caso nos apoyamos en nuestros sentidos: la vista y el tacto; o dicho de otra manera, en la experiencia.

lunes, 12 de junio de 2017

El criticismo

Posted by Emmanuel Urias on junio 12, 2017 with No comments
Ya hemos visto anteriormente algunas corrientes filosóficas, como el Pragmatismo, el El subjetivismo y relativismo, el El escepticismo y su antítesis, el El dogmatismo, hoy, vamos a hablar del criticismo, que es un intermedio entre el dogmatismo y el escepticismo

El criticismo

El subjetivismo, el relativismo y el pragmatismo son, fundamentalmente, formas de escepticismo. Como ya se ha dicho, la antítesis del escepticismo es el dogmatismo; pero existe una tercera posición, que desarrolla la antítesis hasta llegar a una síntesis. Esta posición intermedia entre el escepticismo y el dogmatismo es el criticismo (Examinar). Esta posición comparte con el dogmatismo, una gran confianza en la razón humana; se parte de la propuesta de que es posible el conocimiento humano, de que existe la verdad, pero mientras esta noción induce al dogmatismo a aceptar con ligereza todas las afirmaciones de la razón humana, sin poner límites al conocimiento, el criticismo, cercano al escepticismo, propone la confianza en el conocimiento humano en general y al mismo tiempo la desconfianza hacia todo conocimiento determinado. El criticismo examina todas las afirmaciones de la razón humana y establece criterios rigurosos, cuestiona los motivos y pide cuentas a la razón humana; su proceder no es dogmático ni escéptico, sino reflexivo y crítico; así que viene a ser una media entre la temeridad dogmática y la desesperanza escéptica.

Siempre que existen reflexiones de tipo epistemológico, aparecen posturas críticas, así ocurrió en la antigüedad en especial con Platón, Aristóteles y los estoicos; en la edad moderna con Descartes y Leibnitz, más aún con Locke y Hume. Pero el verdadero fundador del criticismo es Kant, cuya filosofía se llama pura y simplemente "criticismo". Kant llegó a esta posición a partir del dogmatismo y el escepticismo, posturas estas que el considera "exclusivistas"; una tiene una confianza absoluta en la razón humana, y la otra una gran desconfianza a la razón pura que se adopta sin previa crítica. Para Kant, el criticismo supera esos exclusivismos; se trata de "aquél método de filosofar que consiste en investigar las fuentes de las propias afirmaciones y objeciones, y las razones en que las mismas descansan, método que da esperanza en llegar a la certeza". Esta posición parece madura en comparación con las otras. "El primer paso en las cosas de la razón pura, el que caracteriza la infancia de la misma, es dogmático. El segundo paso es escéptico y atestigua la prudencia del juicio ya instruido por la experiencia. Pero es necesario un tercer caso, el del juicio maduro y viril".

Immanuel Kant
Immanuel Kant
En cuanto a la posibilidad del conocimiento, el criticismo es la única posición justa, lo que no significa que sea absolutamente necesario admitir la filosofía kantiana, es necesario distinguir el criticismo como método y el mismo como sistema. En Kant, el criticismo tiene ambos sentidos: no es solo el método del que se sirve el filósofo y que opone al escepticismo y dogmatismo, sino también el resultado al que llega con el auxilio del método. Así, el criticismo de Kant se constituye como una corriente peculiar dentro del criticismo en general. Al considerar al criticismo como la única posición justa, aludimos al criticismo general, y no a esa forma particular que se encuentra Kant. En el fondo, el admitir el criticismo general, significa, en suma, el reconocimiento de la teoría del conocimiento como una disciplina filosófica independiente y fundamental.

Contra la posibilidad de una teoría del conocimiento independiente, se objeta que tal ciencia quiere fundamentar el conocimiento al mismo tiempo que lo supone, pues ella misma es conocimiento. Hegel en su enciclopedia ha formulado esta objeción de la siguiente manera: "La investigación del conocimiento no puede tener lugar de otro modo que conociendo; cuando se habla de un instrumento supuesto, investigarlo no es otra cosa que conocerlo. Pero querer conocer antes de conocer es un absurdo semejante al del prudente ecolástico que deseaba aprender a nadar antes de aventarse al agua".

Hegel
Hegel


Esta objeción sería válida si la teoría del conocimiento tuviese la pretensión de carecer de todo supuesto; es decir, si quisiera probar la posibilidad del conocimiento. Realmente existiría una contradicción si alguien intentara probar la teoría del conocimiento por la vía del conocimiento puesto que al avanzar en el conocimiento, se daría por supuesta esta posibilidad; pero la teoría del conocimiento no afirma que carece de supuestos sobre la cuestión. Por el contrario, parte del supuesto de que el conocimiento es posible, y desde esta hipótesis avanza hacia el examen crítico de los fundamentos del conocimiento humano, de sus hipótesis y condiciones mas generalizadas. En todo esto no encontramos contradicción alguna, y la teoría del conocimiento no desaparece ante la objeción de Hegel.

El pragmatismo

Posted by Emmanuel Urias on junio 12, 2017 with No comments
Continuaremos explorando los problemas de la teoría del conocimiento con sus respectivas corrientes, ya vimos el Dogmatismo, vimos también el Escepticismo, el Subjetivismo y relativismo, y ahora toca el turno de la siguiente corriente filosófica, llamada Pragmatismo, pero ¿Qué es el pragmatismo? pues bien, aquí responderemos esa pregunta

Pragmatismo

Pragmatismo
El escepticismo presenta una actitud esencialmente negativa, puesto que significa la negación de la posibilidad del conocimiento; sin embargo, el escepticismo toma un sentido positivo en el moderno pragmatismo (Acción). Al igual que el escepticismo, el pragmatismo abandona el concepto de la verdad en el sentido de la concordancia entre el ser y el pensamiento. Pero el pragmatismo avanza más allá de la simple negación y sustituye el concepto rechazado por uno nuevo acerca de la verdad; según esto, verdadero significa útil, valioso, alentador de la vida. De esta manera el pragmatismo modifica el concepto de la verdad, puesto que parte de una concepción particular del ser humano. Para el pragmatismo, el hombre no es, en primer término, un ser teórico o pensante, sino un ser práctico; un ser de voluntad y acción, cualidades estas que son servidas por el intelecto y no al revés; puesto que el intelecto es dado al hombre, no para indagar y conocer la verdad, sino para moverse en la realidad. Así, el conocimiento humano, tiene sentido solamente en el camino práctico. La verdad consiste, entonces, en la congruencia entre los fines prácticos y los pensamientos, siempre que estos redunden en un beneficio para la conducta práctica del hombre. Desde este punto de vista, el juicio "la voluntad humana es libre" es verdadero porque resulta provechoso para la vida humana, y en particular para la vida social.

Se considera el filósofo norte americano William James (1910), como fundador del pragmatismo y a él se le atribuye también su denominación. Otro exponente importante en esta corriente es el filósofo inglés Shiller, quien le da el nombre de humanismo. El pragmatismo se ha extendido también en Alemania, principalmente por Friedrich Nietzche (1900) quien, partiendo de una valoración naturalista y voluntarista del hombre, propone que "la verdad no es un valor teórico, sino tan solo una expresión que designa la utilidad y expresa aquella función del juicio que conserva la vida y sirve a la voluntad de poder"; lo mismo se expresa de manera tajante y paradójica en lo siguiente: "La falsedad de un juicio no constituye una objeción contra ese juicio. La cuestión es hasta que punto estimula la vida, conserva a la vida, conserva a la especie y tal vez incluso educa a la especie". También Hans Vaihinger, en La filosofía del como sí, va sobre una línea pragmática, apropiándose de la concepción de Nietzche, el hombre es fundamentalmente un ser activo; el intelecto no le ha sido dado para conocer la verdad, sino para actuar; pero muchas veces sirve a la acción y a sus fines precisamente porque elabora representaciones falsas. Para Vaihinger, nuestro pensamiento trabaja principalmente con supuestos conscientemente falsos, con ficciones que se presentan como valiosas fantasías en tanto que son útiles para la vida. La verdad es, entonces, el error más adecuado. Por último, el pragmatismo es defendido también por Georg Simmel, en su Filosofía del dinero, donde dice que "son verdaderas aquellas representaciones que resultan ser motivos de acción adecuada y vital".

Es evidente que no será lícito enfocar solamente los conceptos de verdad o utilidad. Es suficiente examinar de cerca el contenido de esos conceptos para entender que tienen un significado distinto. La experiencia nos revela constantemente que una "verdad" puede obrar en un sentido negativo; la guerra mundial sería un ejemplo muy instructivo, de una u otra parte se tomaba como un deber el ocultar la verdad, para evitar posibles efectos negativos. Sin embargo, estas posiciones no lesionan las posturas de Nietzche y Vaihinger, que sostienen, como ya lo hemos visto, la distinción entre "lo verdadero" y lo "útil", conservándose así el concepto de la verdad en el sentido de la congruencia entre el ser y el pensamiento; pero, en su opinión, no se alcanza nunca esta congruencia. No existen juicios verdaderos, puesto que nuestra conciencia cognoscente trabaja con representaciones conscientemente falsas, esta postura se identifica plenamente con el escepticismo y por ello se anula a sí misma. Vaihinger sostiene la tesis de que todo contenido del conocimiento es una ficción, pero al mismo tiempo es verdad. Lo que el expone en su filosofía del como si pretende ser algo más que meras ficciones, pretendiendo constituirse en la única teoría exacta del conocimiento humano y nunca "una propuesta conscientemente falsa". El error fundamental del pragmatismo consiste en no ver la esfera lógico, en desconocer el valor autónomo del pensamiento humano.

El pensamiento y el conocimiento efectivamente se encuentran en estrecha relación con la vida, ya que se encuentran incluidos totalmente en la vida psíquica humana. El valor del pragmatismo se deduce precisamente del reconocimiento y la continua alusión a esta relación entre el conocimiento y la vida, pero este reconocimiento no debiera invitarnos a desconsiderar la autonomía del pensamiento y hacer de él una mera función de la vida, lo que solamente podría suceder, como ya se ha visto, cuando se falsea el concepto de la verdad o se le niega, como en el caso del escepticismo, estas actitudes ofenden nuestra conciencia lógica.

sábado, 10 de junio de 2017

El subjetivismo y el relativismo

Posted by Emmanuel Urias on junio 10, 2017 with No comments
En post anteriores hemos mencionado algunos de los problemas que tiene el conocimiento con sus respectivas corrientes; ya hemos hablado del dogmatismo y del escepticismo, en esta ocasión continuaremos con estas corrientes, y hablaremos del subjetivismo y del relativismo. Estos son transcripciones del libro de Teoría del conocimiento" de J Hessen.

Subjetivismo y relativismo

Subjetivismo individual
El escepticismo señala que no existe ninguna verdad. El subjetivismo y el relativismo no van tan lejos; según ellos, hay una verdad, pero esta verdad tiene una validez limitada. No hay una verdad universalmente válida. El subjetivismo, como su mismo nombre lo indica, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga; este puede ser un sujeto individual, una persona, o bien un sujeto en general, cuando se habla del género humano. En el primer caso, hablamos de un subjetivismo individual; en el segundo, de un subjetivismo general. Para el subjetivismo individual, un juicio es válido únicamente para el sujeto que lo formula; si alguien afirma que 2x2 es igual a 4, desde la peculiar estimación del subjetivismo se considera que tal juicio solo es verdadero para quien habla, mientras que puede ser falso para todos los demás. Para el subjetivismo general existen verdades supraindividuales; pero no existen verdades universalmente válidas. El juicio 2x2 = 4 es verdadero para todos los individuos humanos; pero debe dudarse que valga para seres organizados de diferente manera. En todo caso, existe la posibilidad de que el mismo juicio, que es verdadero para los hombres, sea falso para seres de diferente especie; en este sentido, el subjetivismo general es idéntico al psicologismo y al atropologismo.


 El relativismo se parece mucho al subjetivismo; tambipen considera que no existe verdad absoluta, universalmente válida; toda verdad es relativa y tiene una válidez límitada. Ahora bien, mientras que el subjetivismo afirma que el conocimiento humano depende de factores que residen en el sujeto cognoscente, el relativismo pone especial énfasis en la dependencia de todo conocimiento humano respecto de valores externos. Como tales considera, como tales, la influencia del medio y el espiritu del tiempo, la pertenencia a un determinado circulo cultural y aquellos elementos que en el se contienen.

Relativismo
De igual manera que el escepticismo, el subjetivismo y el relativismo aparecen desde la antiguedad. Los representantes mas señalados del subjetivismo son los sofistas; su pensamiento se expresa con precisión en el conicido principio de Protágoras ("el hombre es la medida de todas las cosas"); este principio del homo messura (hombre medida), como se dice en breve, se formula en el sentido de un subjetivismo individual, muy probablemente. El subjetivismo general que tiene gran semejanza con el psicologismo, como ya se ha dicho, ha encontrado defensores incluso en la actualidad, lo que también puede afirmarse del relativismo. Recientemente ha sido afirmado por Oswald Spengler, en su libro "Decadecia de occidente", donde dice "Las verdades solo existen si son referidas a una humanidad determinada". Si otro le impugnara diciendo "con el mismo derecho que tu dices que toda verdad es subjetiva, digo yo que toda verdad es universalmente válida", seguramente tendría que estar de acuerdo con ello, puesto que su juicio es en sí mismo un principio de válidez universal que expresa una verdad objetiva. De este modo supone prácticamente la validez universal de la verdad que niega teóricamente. Lo mismo pasa con el relativismo. Cuando el relativista establece el criterio de que toda verdad es realtiva, está expresando una tesis objetiva que por tanto es válida para todos los seres pensantes; por ejemplo, cuando Spengler formula la proposición de que solo hay verdades en relación a una humanidad determinada, está expresando un hecho objetivo que debe reconocer toda persona racional; pero alguien podría replicar que de acuerdo a los propios principios de Spengler, este juicio solo sería válido para el círculo de la cultura occidental; si yo procediera de un círculo totalmente distinto, siguiendo el curso de mi pensamiento podría expresar que toda verdad es absoluta, lo que estaría plenamente justificado por la relatividad cultural. Tal vez Spengler protestaría por esos razonamientos; pero la lógica no estaría de su parte, sino de su contrario

jueves, 8 de junio de 2017

El escepticismo

Posted by Emmanuel Urias on junio 08, 2017 with No comments
Seguimos hablando sobre las soluciones al problema del conocimiento.

 En un artículo anterior, hablamos sobre el dogmatismo, toca el turno del escepticismo; muchos hacen alarde de que son escépticos, pero realmente sabemos ¿quiénes son los escépticos?. Vamos a explicar el término.

¿Qué es el escepticismo?


Extrema se targunt: "los extremos se tocan". Esta afirmación tiene validez también en el terreno epistemológico; el dogmatismo, con frecuencia se convierte en su contrario: el escepticismo (meditar, examinar). Mientras el dogmatismo considera la posibilidad de un contacto entre el sujeto y el objeto, tomando esta relación como un hecho compresible, el escepticismo simplemente la niega, pues considera que el sujeto no puede aprehender al objeto; así pues, el conocimiento, en el sentido de una aprehensión real del objeto, es visto como imposible; por lo que, no es valedero pronunciar ningún juicio y es prudente abstenernos totalmente de juzgar. Mientras que el dogmatismo, en cierto modo, desconoce al sujeto, el escepticismo no reconoce al objeto; su atención se concentra exclusivamente en el sujeto, mismo que se desliga totalmente de las manifestaciones del objeto, ignorando la significación del mismo; su atención se concentra en los aspectos subjetivos del conocimiento humano, considerando que todo conocimiento está influido por el sujeto que observa y las características de sus órganos de observación, así como por circunstancias exteriores (medio ambiente, círculo cultural); de modo que el objeto escapa a su vista, siendo sin embargo, necesario para que suceda el conocimiento, puesto que este representa una relación entre sujeto y objeto.
Escepticismo
De la misma manera que el dogmatismo, también el escepticismo puede referirse tanto a la posibilidad del conocimiento en general, como a un conocimiento particular; en el primer caso, estamos frente a un escepticismo lógico, al que se llama también escepticismo absoluto o radical. Si el escepticismo implica  el únicamente el conocimiento de índole metafísica, hablamos de un escepticismo metafísico. En el terreno de los valores, distinguimos también un escepticismo ético y uno religioso. Según el primero es imposible el conocimiento moral; el segundo determina como imposible el conocimiento religioso. Finalmente debemos distinguir entre el escepticismo metódico, y el sistemático. El primero indica un método, el segundo designa una posición de principio. Estas clases de escepticismo que hemos enumerado solo son diversos aspectos de una misma posición. El escepticismo metódico se fundamenta en la posición de duda acerca de todo lo que se presenta a la conciencia natural como verdadero y cierto, rechazando por eliminación todo lo falso para llegar a un conocimiento absolutamente seguro.

El escepticismo se puede encontrar, principalmente en la antigüedad, su fundador fue Pirrón de Elís (360-270 A.C). El afirma que no puede establecerse una relación entre el sujeto y el objeto; la conciencia cognoscente está imposibilitada para aprehender su objeto. Consecuentemente, si se presentan dos juicios contradictorios, el uno es tan absolutamente verdadero como el otro. Este razonamiento significa una negación de las leyes lógicas del pensamiento, en especial del principio de contradicción. En vista de que no existe conocimiento, ni juicio verdadero, Pirrón recomienda el silencio.
Pirrón de Elís
El escepticismo medio o académico cuyos principales exponentes son Arcesilao (241 d.C) y Carneades (129 d.C), no es tan radical como el escepticismo antiguo o pirrónico. El escepticismo académico afirma que no es posible el conocimiento exacto; nunca tendremos certeza de que nuestros juicios concuerden con la realidad; así que nunca podremos afirmar que tal o cual posición es verdadera; pero si podemos afirmar que parece verdadera, que es probable. No hay, por tanto, certeza rigurosa, sino solo probabilidad. La diferencia entre el escepticismo medio y el antiguo, reside precisamente en que éste afirma la posibilidad de alcanzar una opinión probable.

Podemos hablar de un escepticismo posterior, representado principalmente por Enesidemo (siglo I a.C) y Sexto Empírico (siglo II d.C); esta corriente siguió el camino pirrónico-

El escepticismo se encuentra también en la filosofía moderna; pero el que aquí se practica rara vez es radical y absoluto; mas bien se trata de un escepticismo especial. El filósofo francés Montaigne (1592), nos ofrece un escepticismo principalmente ético; en David Hume un escepticismo metafísico. En Bayle no podemos hablar de escepticismo a la manera de Pirrón, sino a lo sumo como un escepticismo medio. En Descartes, quien proclama el derecho a la duda metódica, no existe un escepticismo de principio, sino justamente un escepticismo metódico.
David Hume
Es evidente que el escepticismo radical o absoluto se nulifica a sí mismo, puesto que sostiene que el conocimiento es imposible; pero con ello expresa también un conocimiento; la consecuencia es que con ello se considera el conocimiento como posible de hecho, afirmando que es imposible, con lo que entra en una gran contradicción. El escéptico podrá recurrir a la duda como un escape podría formular el juicio: "el conocimiento es imposible" como algo dudoso; y en vez de esto, decir: "el conocimiento no existe, pero lo que pienso también podría ponerse en duda". De cualquier manera, estaría expresando un conocimiento, el de que es dudoso que haya conocimiento; en consecuencia, el escéptico afirma y duda al mismo tiempo acerca de la posibilidad del conocimiento, con lo que se ubica en la misma contradicción.

Como ya habían visto los escépticos antiguos, solo absteniéndose del juicio puede el escéptico escapar a la contradicción; sin embargo, eso no es suficiente; tomando las cosas con todo rigor, el escéptico no podría realizar ningún acto de pensamiento, pues cuando lo realiza, se supone la posibilidad del conocimiento y se va embrollando en las contradicciones ya señaladas, desde el punto de vista de un riguroso escepticismo, la aspiración al conocimiento de la verdad, carece de sentido. Pero nuestra consciencia de los valores morales se opone a ésta concepción. El escepticismo que no se puede refutar lógicamente mientras se abstenga de todo juicio y de todo acto de pensamiento -cosa por cierto imposible en la práctica-, sufre su derrota total en el terreno de la ética. Si rechazamos radicalmente el escepticismo, no es porque pueda ser refutado lógicamente, sino porque repugna a nuestra conciencia de los valores morales, que tiene en alta estima la aspiración a la verdad.

Hemos encontrado también, que existe una forma de escepticismo mitigado, que no reconoce verdad y certeza, sino solamente la probabilidad; por lo que no podemos tener nunca la pretensión de que nuestros juicios sean verdaderos, únicamente podemos afirmar que son probables. Esta forma de escepticismo agrega a la contradicción inherente, en principio, a la posición escéptica, una nueva contradicción: el concepto de probabilidad supone al de la verdad. Probable es lo que se aproxima a lo verdadero. Quien renuncia al concepto de verdad, tendría que rechazar también el de probabilidad.

Así que el escepticismo general o absoluto vendría a ser una actitud en sí misma imposible. No se puede afirmar lo mismo del escepticismo especial. El escepticismo metafísico, al negar la posibilidad del conocimiento de lo suprasensible llega a la falsedad; pero no encierra ninguna contradicción. Lo mismo sucede con el escepticismo ético y religioso; aunque tal vez no sea correcto colocar estas actitudes en el concepto de escepticismo; puesto que por ello entendemos, en primer término el escepticismo absoluto y de principio, teniendo además otras denominaciones  para las posiciones citadas. El escepticismo metafísico generalmente se llama positivismo. Quien sigue esta corriente, iniciada por Augusto Comte (1798-1857), debe sujetarse exclusivamente a lo que percibe positivamente, es decir, a los hechos, que nos presenta la experiencia inmediata, guardándonos de toda especulación metafísica, por lo que solo hay un conocimiento y un saber, que es el de las ciencias especiales, no un conocimiento filosófico-metafísico. Para designar al escepticismo religioso, utilizamos principalmente el nombre de agnosticismo, reconociéndose como fundador de esta corriente a Herbet Spencer (1820-1903), quien sostiene la imposibilidad de conocer lo absoluto. Lo que mejor podríamos conservar es la acepción escepticismo ético; aunque generalmente se incluye en una teoría llamada relativismo.

A pesar de sus errores, el escepticismo sin duda tiene cierta importancia para el desarrollo espiritual del individuo y la humanidad; es en cierto modo, un crisol que purifica de prejuicios y errores, impulsándonos a la continua comprobación de los juicios. Cualquiera que haya experimentado interiormente el principio fáustico: "yo se que nada puedo saber", procederá con mayor cautela en sus investigaciones. En la historia de la Filosofía, el escepticismo se presenta como una reacción en contra del dogmatismo, que llena la consciencia de los pensadores de una confianza bienaventurada y sin duda excesiva en la capacidad de la razón humana, excitando el ánimo ante los problemas. El escepticismo por el contrario, clava el aguijón punzante de la duda en el pecho del filósofo; de manera que éste no se conforma con las soluciones dadas a los problemas, sino que trabaja y se esfuerza incansablemente para lograr nuevas y mas hondas conclusiones.

Hasta aquí el post. Espero compartan, comenten, den +1 o clic en algún anuncio que les interese

martes, 6 de junio de 2017

El dogmatismo

Posted by Emmanuel Urias on junio 06, 2017 with No comments
Buenas noches, hoy hablaremos del dogmatismo, una palabra, que hemos escuchado, pero no todos saben lo que significa, pues hoy vamos a aclarar esa duda. Existen cinco posibles soluciones al problema del conocimiento, hoy iniciamos con el dogmatismo, les dejo el índice de los demás. Espero que el post sea de utilidad.

¿Qué es el dogmatismo?

Entendemos por dogmatismo una posición epistemológica para la cual no existe el problema del conocimiento. El dogmatismo establece como un supuesto tanto la posibilidad como la realidad del contacto entre el sujeto y el objeto. En esta posición, es comprensible que el sujeto, esto es, la conciencia cognoscente, aprehende su objeto, sustentando esta opinión en una razón humana no alterada por la duda.
Dogmatismo

sábado, 3 de junio de 2017

Posición de la teoría del conocimiento en el sistema de la filosofía

Posted by Emmanuel Urias on junio 03, 2017 with No comments
Teoría del conocimiento



La siguiente publicación es una transcripción de un punto que me pareció bastante interesante del libro de Hessen. Espero sea de su agrado y utilidad

La filosofía es, en primer término, una autorreflexión del espíritu, sobre su conducta valorativa, tanto teórica como práctica. Entendida como una reflexión sobre la conducta teórica le llamaríamos ciencia, y la Filosofía es, entonces, teoría del conocimiento científico, o teoría de la ciencia. Como reflexión de la conducta práctica del espíritu, lo que en un sentido estricto llamamos valores, la filosofía toma el sentido de teoría de los valores. Pero la reflexión del espíritu sobre sí mismo no es un fin autónomo, sino un medio, o un camino, para llegar a una concepción del universo. En tercer lugar, entonces, la filosofía es una teoría de concepción del universo.